Jueves 15 de Enero de 2026
El consumo de vino en Alemania ha seguido disminuyendo durante el último año vitivinícola. Según los datos publicados por el Instituto Alemán del Vino (DWI), entre agosto de 2024 y julio de 2025, los consumidores mayores de 16 años bebieron, de media, aproximadamente una botella menos que en el periodo anterior. En cifras concretas, el consumo anual por persona pasó de 22,2 a 21,5 litros.
El DWI atribuye este descenso a varios factores. Por un lado, señala cambios en los hábitos de consumo. Por otro, menciona el aumento del coste de la vida y el impacto del cambio demográfico en la sociedad alemana. Estos elementos han influido en la decisión de los ciudadanos a la hora de comprar y consumir vino.
En cuanto al consumo de vino espumoso, la situación se ha mantenido casi sin cambios. El consumo medio por persona bajó solo 0,1 litros, situándose en 3,5 litros anuales. La balanza del consumo de vino tiene en cuenta tanto las compras realizadas en tiendas y directamente a los productores como las cantidades consumidas fuera del hogar.
El volumen total consumido durante el último año vitivinícola alcanzó los 17,8 millones de hectolitros. De esta cantidad, 15,3 millones correspondieron a vino y 2,5 millones a vino espumoso. Si se calcula este volumen sobre la población mayor de 16 años —según la Oficina Federal de Estadística son 71,2 millones de personas— el consumo teórico anual por persona se sitúa en torno a los 25 litros sumando vino y vino espumoso.
Estos datos reflejan una tendencia que ya se venía observando en años anteriores y que afecta tanto al sector productor como al comercio especializado. El informe del DWI pone de relieve cómo factores económicos y sociales están influyendo en el comportamiento de los consumidores alemanes respecto al vino.