Miércoles 10 de Diciembre de 2025
Inter Rhône, la organización interprofesional de los vinos de la región del Ródano, ha presentado un acuerdo de sostenibilidad que busca mantener el compromiso de las bodegas con prácticas medioambientales. El objetivo principal es evitar que las explotaciones abandonen certificaciones como la agricultura ecológica o la certificación HVE (Alto Valor Medioambiental) por falta de rentabilidad.
La medida central del acuerdo consiste en la publicación de precios de referencia para los vinos tintos con denominación de origen protegida (AOP) côtes-du-rhône y côtes-du-rhône villages, en sus versiones ecológica y HVE. Estos precios se han calculado a partir de los costes de producción, tras el trabajo conjunto de dos comisiones interprofesionales. Además, se han tenido en cuenta las condiciones actuales del mercado y los márgenes necesarios para asegurar la viabilidad económica de las explotaciones.
El precio orientativo fijado para el côtes-du-rhône tinto certificado HVE es de 130 euros por hectolitro, mientras que para el vino ecológico es de 170 euros por hectolitro. El acuerdo tiene una vigencia inicial de dos años, aunque las partes implicadas podrán renegociar si se producen cambios importantes en los costes de producción, los rendimientos, la normativa o la situación del mercado.
Estos precios no son obligatorios, pero según Damien Gilles, presidente del sindicato de viticultores de côtes-du-rhône, sirven como referencia colectiva para evitar que el sector pierda fuerza. Gilles explica que la iniciativa pretende ofrecer una base común que ayude a mantener la sostenibilidad económica y medioambiental en la región.
El acuerdo ha sido posible gracias a una reciente modificación en la normativa europea. Esta permite a los productores agrícolas actuar colectivamente y establecer acuerdos sobre precios cuando estos contribuyen a objetivos medioambientales, siempre bajo ciertas condiciones y excepciones al derecho de la competencia.
La propuesta cuenta con el respaldo tanto del sindicato de productores como del sindicato de comerciantes y ha sido impulsada por Inter Rhône. Con esta medida, se busca dar estabilidad al sector y asegurar que las prácticas respetuosas con el medio ambiente puedan mantenerse en el tiempo sin poner en riesgo la viabilidad económica de las bodegas.