Jueves 27 de Noviembre de 2025

La innovación se ha convertido en un elemento básico para el crecimiento de las empresas de bebidas alcohólicas. Así lo han señalado varios expertos durante la última edición de la serie de vídeos Speakeasy, organizada por IWSR, una consultora internacional especializada en el análisis del sector. Según los datos presentados, más de la mitad del crecimiento registrado en las categorías de cerveza, espirituosos y bebidas listas para tomar (RTDs) entre 2015 y 2024 proviene de productos innovadores lanzados en ese periodo.
Luke Tegner, responsable del área de consultoría de IWSR, explicó que la innovación adopta diferentes formas según la categoría y el mercado. Entre los tipos de innovación que monitoriza IWSR figuran las marcas completamente nuevas, las extensiones de marca bajo un mismo paraguas, las variantes de sabor, la expansión a nuevas categorías y la entrada en nuevos mercados geográficos. Cada una tiene un peso distinto según el segmento. Por ejemplo, aunque los RTDs representan menos del 5% del valor total del sector actualmente, suponen cerca del 20% del valor incremental generado por la innovación.
En categorías como el whisky de malta única, se observa un gran número de lanzamientos innovadores que aportan valor durante periodos cortos. En cambio, en la cerveza suelen producirse menos novedades, pero cada una puede alcanzar un impacto mayor y extenderse a más mercados internacionales. Las categorías jóvenes y dinámicas, como los destilados de agave, tienden a registrar más lanzamientos y extensiones de marca que otras más consolidadas como el coñac.
Para seguir la evolución de estas tendencias, IWSR utiliza herramientas como Radius, un servicio que recopila trimestralmente información sobre nuevos productos y tendencias relevantes. Claudine Ben-Zenou, fundadora de Radius, señaló que existe un interés creciente por sabores multiculturales y tradiciones culinarias diversas. Este fenómeno se atribuye a que los consumidores visitan mercados gastronómicos y tienen acceso a una mayor variedad de sabores, lo que influye en el desarrollo de nuevos productos.
Otra tendencia reciente es la incorporación de sabores salados y encurtidos en bebidas alcohólicas. Durante el verano pasado se han visto lanzamientos como licores de zanahoria o cócteles a base de tomate. Además, algunas marcas han adoptado una actitud más desenfadada tanto en el diseño del envase como en los sabores, inspirándose en la industria de la moda para crear presentaciones llamativas que buscan generar interacción en redes sociales.
Ben-Zenou advirtió sobre la dificultad que supone reaccionar con rapidez ante estas tendencias. El proceso desde la identificación hasta el lanzamiento puede ser largo y cuando el producto llega al mercado es posible que la tendencia ya haya pasado. Por eso considera importante contar con mecanismos ágiles para responder a estos cambios.
Tegner añadió que además del seguimiento mediante bases de datos propias, IWSR dispone de estudios sobre comportamiento y actitudes del consumidor y previsiones sobre la evolución futura del mercado. La reciente integración con WGSN permite combinar estos datos con análisis predictivos sobre hábitos emergentes.
Según Tegner, resulta útil preguntarse cuáles serán los momentos y ocasiones clave para el consumo en los próximos meses y adaptar las innovaciones a esas situaciones concretas. Esto implica ir más allá del análisis por categoría e identificar qué productos pueden encajar mejor en cada ocasión.
Ben-Zenou recomendó no temer a las tendencias emergentes. En su opinión, muchas grandes marcas dudan antes de lanzar productos innovadores por miedo al riesgo o a no alcanzar suficiente escala. Sin embargo, esperar demasiado puede hacer que otras empresas se adelanten y conviertan una tendencia incipiente en algo generalizado antes que los grandes actores puedan reaccionar.
El sector afronta así una etapa donde anticipar cambios en los gustos y hábitos del consumidor resulta fundamental para mantener el crecimiento. La capacidad para identificar oportunidades y adaptarse rápidamente marcará la diferencia entre quienes lideren el mercado y quienes sigan a otros actores más ágiles.