Miércoles 15 de Enero de 2025
La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha pedido un mayor presupuesto y medidas más contundentes para poder hacer frente los problemas del sector vitivinícola, tras la reunión mantenida este martes sobre las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel del Vino. La organización insiste en la urgente necesidad de modificar la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) y plantea, una vez más, la creación de un plan de arranque estatal que permita a los viticultores abandonar la actividad de forma voluntaria y con criterios sociales.
Unión de Uniones considera fundamental que se maximice el uso del presupuesto anual disponible para la ISV, que asciende a 202,14 millones de euros, y critica que parte de estos fondos no se estén ejecutando por falta de voluntad política. En su opinión, los recursos destinados a la ISV deben aprovecharse al máximo para mejorar la rentabilidad de los viñedos, ya que el sector vitivinícola juega un papel clave en la economía de muchos municipios rurales.
La organización valora positivamente las medidas incluidas en la ISV, como la reestructuración y reconversión del viñedo, pero señala que estas deben adaptarse mejor a las tendencias del mercado. En este sentido, propone que la cofinanciación para la ejecución de estas medidas se eleve hasta el 65%, lo que facilitaría la transformación del sector.
Por otro lado, Unión de Uniones ha manifestado su preocupación por la falta de interés de algunas administraciones autonómicas en medidas como la vendimia en verde, que permite reducir la producción de forma controlada para evitar excedentes. La organización critica que esta medida no se esté adaptando correctamente a las necesidades productivas de cada región.
Otra de las propuestas señaladas por Unión de Uniones es la apertura de las medidas de promoción a los países de la Unión Europea, ya que actualmente estas campañas están más enfocadas a mercados extracomunitarios. Además, considera necesario que la medida de inversiones se amplíe al sector productor, siempre que se garantice el cumplimiento de relaciones contractuales amparadas por la Ley de mejora de la cadena alimentaria.
Unión de Uniones también ha subrayado la importancia de valorizar los subproductos derivados de la cosecha, como los restos de poda o los orujos, para reducir el desperdicio y mejorar la sostenibilidad del sector. Esta medida permitiría generar valor añadido y aprovechar los recursos de forma más eficiente.
Sin embargo, la organización ha insistido especialmente en la necesidad de un plan de arranque estatal. Este programa permitiría a los viticultores que lo deseen abandonar la actividad, liberando así superficie de viñedo para quienes deseen continuar. Unión de Uniones ha advertido que las perspectivas actuales no son alentadoras, ya que todo apunta a que no habrá un presupuesto extraordinario para este plan y que las medidas planteadas se limitarán a actuaciones muy específicas y sin financiación adicional.
Según la organización, el plan de arranque debería beneficiar no solo a quienes decidan dejar la actividad, sino también a quienes permanezcan en el sector, mejorando así la rentabilidad y sostenibilidad de los viñedos restantes. "El arranque debe ayudar al viticultor que se queda y sigue apostando por el viñedo", han señalado desde la organización. "No entendemos por qué se sigue obviando esta medida, que es clave para el futuro del sector".
A pesar de las críticas, Unión de Uniones ha valorado de forma positiva el esfuerzo de la Comisión Europea por integrar distintas propuestas para mejorar la situación del sector. Sin embargo, advierte que las medidas urgentes no pueden esperar a la nueva PAC post 2027, ya que el sector necesita soluciones inmediatas para afrontar los retos actuales.
En conclusión, Unión de Uniones confía en que las administraciones adopten medidas efectivas y contundentes que permitan mejorar la rentabilidad del sector vitivinícola y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Aunque la organización no pone objeciones a las declaraciones de intenciones realizadas durante la reunión, insiste en que es necesario un compromiso firme para que estas se traduzcan en acciones concretas que beneficien a los viticultores.