Viernes 06 de Febrero de 2026
No hay dos parejas iguales, igual que no hay dos vinos que se disfruten de la misma manera. Dulces, intensos, frescos o llenos de carácter: cada pareja tiene su propia forma de brindar y de celebrar el amor en una fecha tan especial como San Valentín. Por ello, Grupo Barón de Ley propone una selección de tres vinos – un blanco, un tinto y un rosado - pensados para distintos gustos y personalidades, ideales tanto para acompañar una cena romántica como para convertirse en un regalo con significado.
Hay parejas que disfrutan de los pequeños placeres, de los planes relajados y de los sabores suaves que invitan a compartir sin reglas. Para ellas, Barón de Ley Blanco Semidulce es una elección fresca y seductora. Elaborado con uvas Sauvignon Blanc del viñedo más alto de la D.O.Ca. Rioja, este vino presenta un color amarillo verdoso pálido y brillante. En nariz destaca por su carácter expresivo, con aromas exóticos y hierbas aromáticas, donde aparecen notas de maracuyá, menta y un sutil regusto a miel. En boca es vibrante y equilibrado, con una sensación de dulzor y acidez que deja paso a un final elegante y refrescante. Un vino fácil de disfrutar, ideal para acompañar tanto entrantes como postres.
Para las parejas que valoran la armonía, los detalles y la elegancia, Barón de Ley Rosado de Lágrima es la opción ideal. Este rosado nace de una cuidada selección de uvas de los viñedos de Finca Los Almendros, en Rioja Oriental, donde la viticultura se orienta a lograr el equilibrio entre frescura y complejidad. Elaborado con uvas vendimiadas a mano, se presenta limpio, brillante y transparente, con un delicado color rosa pálido y reflejos asalmonados. En nariz destacan las notas de flores blancas, sutiles matices balsámicos y un fondo de fruta roja ácida. En boca es untuoso y fresco a la vez, ideal para brindar con aperitivos o acompañar carnes blancas y pescados al horno.
Para las parejas con personalidad y carácter, Coto de Caleruega Roble 2024 es el tinto que marca la diferencia. Procedente de viñedos situados entre los 960 y 1.070 metros de altitud en Caleruega, en el extremo noreste de la Ribera del Duero, este vino refleja el estilo único de una zona de altura. Elaborado a partir de un coupage de Tempranillo y Merlot, y con una breve crianza de tres meses en barricas de roble, el último lanzamiento del grupo destaca por su redondez y complejidad sin perder frescura. En nariz muestra aromas a frutas del bosque y sutiles toques especiados, mientras que en boca es suave, goloso y persistente, con una acidez equilibrada que invita a seguir disfrutando.