Un diputado francés reclama mantener las ayudas al vino en la futura PAC
Pide a París defender una dotación específica, la cofinanciación actual y el acceso de todos los operadores
martes 15 de septiembre de 2026

El diputado francés Maxime Michelet, elegido por Marne y miembro de Union des droites pour la République, ha registrado una pregunta escrita al Gobierno sobre el futuro de las ayudas a la viticultura dentro de la Política Agraria Común posterior a 2027. La iniciativa fue publicada este martes, 15 de septiembre, en el Journal Officiel de la Asamblea Nacional y va dirigida a la ministra de Agricultura, Agroalimentación y Soberanía Alimentaria.
En su escrito, Michelet pide al Ejecutivo francés que aclare qué posición llevará a las negociaciones de la PAC para garantizar tres puntos: el mantenimiento de una dotación nacional obligatoria reservada al sector vitícola, la continuidad de los niveles actuales de cofinanciación de la Unión Europea y un acceso equitativo a las intervenciones sectoriales. También pregunta qué pasos piensa dar Francia ante sus socios europeos para reunir apoyos en torno a esa línea.
El parlamentario sostiene que la viticultura francesa tiene un peso económico amplio y un papel directo en el empleo, el paisaje y los saberes profesionales. A partir de ahí, afirma que el viñedo francés atraviesa una etapa de fuerte incertidumbre por la bajada del consumo, las dificultades económicas, la inestabilidad geopolítica, las tensiones comerciales, los cambios climáticos y las presiones ideológicas.
A juicio de Michelet, conservar una partida nacional propia para el vino dentro de la futura PAC es una condición básica para dar visibilidad a las inversiones de largo plazo. En su argumentación añade que una revisión de esa herramienta sería difícil de entender cuando, recuerda, el marco europeo aplicable al sector vitivinícola ha sido reafirmado recientemente.
La pregunta pone además el foco en quién puede acceder a esas ayudas. Michelet reclama que puedan beneficiarse todos los operadores, formen parte o no de una organización de productores, para evitar desigualdades entre zonas vitícolas y desequilibrios dentro del mercado interior de la UE. El diputado añade que varios Estados ya se han pronunciado a favor de mantener una dotación específica para el vino y sostiene que Francia debe hacer valer el peso de su viñedo en la discusión europea.
La publicación de esta iniciativa parlamentaria lleva al debate político francés un asunto con efectos directos sobre el negocio del vino. La PAC financia medidas que influyen en la modernización de las bodegas, la reestructuración del viñedo y otras inversiones de medio y largo plazo. Si esa dotación nacional se redujera o si bajara la aportación comunitaria, podría frenarse la capacidad de inversión y de reconversión en una parte relevante de la cadena del vino, desde productores y cooperativas hasta territorios muy vinculados a esta actividad.
El texto registrado por Michelet no plantea un cambio técnico menor, sino una discusión de fondo sobre el diseño financiero del apoyo público al vino francés a partir de 2028, cuando entre en vigor la siguiente etapa de la PAC. La cuestión también anticipa uno de los puntos sensibles de la negociación europea: si el vino seguirá contando con instrumentos propios dentro de la política agraria o si parte de esas ayudas pasarán a competir con otras prioridades presupuestarias.
Por el momento, la pregunta deja fijada la posición que este diputado quiere ver defendida por París en Bruselas: una línea continuista en la financiación, con cofinanciación europea al nivel actual y con acceso amplio para los operadores del sector. La respuesta del Ministerio de Agricultura marcará hasta qué punto el Gobierno francés comparte esa hoja de ruta en una negociación que afecta de lleno al primer productor vitivinícola de la Unión Europea.