Miércoles 19 de Agosto de 2026
Leído › 1207 veces

La vendimia de 2026 se ha adelantado en Toscana por el calor extremo del verano y, en una parte del Chianti, ya se espera menos uva que en la campaña anterior. La cooperativa Colli Fiorentini Valvirginio calcula una bajada de entre el 10% y el 15% respecto a 2025 en las zonas donde opera, una estimación limitada a su área y que no equivale a una previsión oficial para toda la región.
El adelanto de la recogida se aprecia ya en varias comarcas toscanas. Letizia Cesani, presidenta de Coldiretti Toscana y productora de vino, sitúa el avance medio de la campaña entre cinco y siete días. En algunas explotaciones, ese margen supera la semana. Las primeras uvas que han entrado en bodega corresponden sobre todo a variedades tempranas y a blancas destinadas a bases para espumosos, como Sauvignon Blanc y Chardonnay, además de algunos Pinot nero.
La evolución del año ayuda a explicar ese calendario. El invierno y la primavera dejaron reservas de agua en el suelo, pero el verano ha estado marcado por temperaturas altas que han acelerado el desarrollo de la viña. Según datos climáticos europeos, junio de 2026 fue el segundo junio más cálido registrado en el continente, con una temperatura media de 19,14 grados Celsius, 1,78 grados por encima de la media de 1991-2020.
Ese calor ha obligado a vigilar con atención el estrés hídrico, sobre todo en viñedos de colina con menos disponibilidad de agua y en suelos más sueltos. Ritano Baragli, histórico presidente de la Cantina Sociale Colli Fiorentini Valvirginio, afirma que la situación no es igual en todas las zonas donde la cooperativa cuenta con socios. En algunas no ha llovido nada y la viña pasa por un momento difícil, mientras que en las partes más altas del Chianti Fiorentino las precipitaciones han sido escasas.
Baragli sitúa por eso la caída media de producción de la cooperativa entre el 10% y el 15% frente al año pasado. A la vez, cifra en algo más de una semana el adelanto de la vendimia en su zona respecto a lo habitual. El responsable de la cooperativa confía en que las lluvias previstas para la segunda mitad de agosto alivien parte de la falta de agua, aunque hasta este martes, 18 de agosto, solo se habían registrado precipitaciones leves.
Pese a ese recorte, los productores consultados mantienen una valoración positiva sobre el estado sanitario de la uva. Cesani asegura que los racimos llegan sanos y que no se han dado problemas fitosanitarios de relieve. Añade que el menor peso de los racimos responde en buena medida a una uva más seca, algo frecuente cuando el verano reduce el agua disponible en la planta. Si llegan lluvias a tiempo, sostiene, ese equilibrio puede corregirse en parte y favorecer vinos más aromáticos y equilibrados.
La merma no responde solo al clima. En Toscana, varias denominaciones han pedido para 2026 una reducción de los rendimientos permitidos, entre ellas Chianti y Brunello, con el objetivo de ajustar la oferta a un mercado con demanda débil. Esa decisión se suma a la menor carga productiva derivada del calor y de la falta de lluvia en algunas áreas.
La situación es especialmente visible en la Maremma. Datos de la Autoridad de cuenca distrital del Apenino Septentrional sitúan esta zona entre las más afectadas por la ausencia de lluvias durante junio y también durante abril, un mes clave para la recarga de los acuíferos. Francesco Mazzei, presidente del Consorzio tutela vini della Maremma Toscana, explica que las explotaciones de colina, donde el agua disponible es más limitada, siguen de cerca el estrés de la viña.
En la Maremma, el adelanto de la vendimia ronda las dos semanas sobre la media. Mazzei abre la puerta a anticipar también la recogida del Sangiovese, después de la del Ciliegiolo, que suele entrar antes. El responsable del consorcio sostiene que los viticultores están aplicando medidas agronómicas para conservar el equilibrio de la planta y la calidad de la uva, desde el ajuste de la carga productiva hasta la protección de los racimos frente al sol.
Más al interior, en Montepulciano, el calendario se mantiene por ahora en fechas más cercanas a las habituales, aunque con diferencias según la exposición de cada viñedo. El consorcio del Vino Nobile comunica que la vendimia de las uvas destinadas al Nobile y al Rosso arrancará de forma general en la segunda semana de septiembre. Algunas bodegas, eso sí, ya han empezado a recoger las pocas variedades blancas que cultivan.
El adelanto de la campaña también se deja notar en la actividad ligada al enoturismo. En Montepulciano, las bodegas del territorio preparan Cantine in Piazza para el próximo 21 de agosto, con degustaciones en la Piazza Grande. Además, el Movimento Turismo del Vino Toscana organizará una nueva edición de Cantine Aperte in Vendemmia entre el próximo 24 de agosto y el 25 de octubre, con visitas y actividades para público general en plena recogida de la uva.
Leído › 1207 veces