Burgenland ordena arrancar las cepas con flavescencia dorada para frenar la propagación

Con la cicadélida en fase adulta, los insecticidas dejan de ser útiles esta campaña

viernes 14 de agosto de 2026

Compártelo

Leído › 1563 veces

Burgenland ordena arrancar las cepas con flavescencia dorada para frenar la propagación

El Gobierno regional de Burgenland pidió este lunes, 10 de agosto, a viticultores y propietarios de viñedo que revisen sus parcelas y retiren cuanto antes las cepas infectadas por la flavescencia dorada, una vez terminado el periodo en el que los insecticidas resultan eficaces contra el insecto que transmite la enfermedad.

La administración de este estado del este de Austria explicó que la cicadélida americana de la vid se está extendiendo a gran velocidad por Burgenland. Con ella avanza también la flavescencia dorada, una enfermedad que causa daños graves en las cepas y puede dejarlas inservibles en serie. Las autoridades regionales ya habían aprobado en mayo una orden para actuar contra la plaga, pero en agosto la estrategia cambia.

La razón es biológica. Los productos fitosanitarios contra el vector solo funcionan durante la fase larvaria. Como la cicadélida alcanza en agosto su fase adulta, las aplicaciones de insecticidas ya no se consideran útiles en la campaña vegetativa de este año. Por ese motivo, la prioridad pasa ahora por localizar las plantas enfermas y arrancarlas para reducir la propagación.

La vicegobernadora y responsable regional de Agricultura, Anja Haider-Wallner, sostuvo que la enfermedad todavía puede combatirse “de forma eficaz” si se actúa con rapidez sobre las cepas afectadas. La dirigente regional pidió tanto a los productores como a la población que controle sus vides y elimine por iniciativa propia las plantas infectadas. “Cada cepa arrancada le quita a la flavescencia dorada parte de la base para seguir propagándose”, afirmó.

Las autoridades señalaron que este es, además, un momento propicio para identificar los casos. En las variedades blancas, las hojas adquieren una coloración amarillenta. En las tintas, aparecen tonos rojo oscuro. A medida que la enfermedad avanza, las hojas se pliegan hacia abajo, una señal que facilita la detección visual en el campo.

A partir de muestras de hojas recogidas por el Servicio Oficial de Sanidad Vegetal de Burgenland, se han delimitado 77 zonas con presencia de la enfermedad desde el inicio de la temporada. El único distrito sin casos confirmados por ahora es Mattersburg, aunque todavía quedan 39 muestras pendientes de análisis por parte de la Agencia Austriaca para la Salud y la Seguridad Alimentaria, conocida por sus siglas AGES.

La delimitación de zonas de seguridad afecta ya a buena parte de las principales áreas vitícolas del estado. El área vinícola de Eisenberg, en los distritos de Güssing y Oberwart; Blaufränkischland, en el entorno de Deutschkreutz, Horitschon, Lutzmannsburg y Neckenmarkt; Leithaberg, desde Müllendorf hasta Jois; y la orilla occidental del lago Neusiedl, alrededor de Rust, figuran casi por completo dentro de esas áreas de control.

En la zona de Seewinkel, las autoridades sitúan el foco en varios municipios vitícolas, entre ellos Gols, Podersdorf y Pamhagen. Con este mapa de afectación, el Ejecutivo regional trata de contener una enfermedad que ya obliga a cambiar de fase en la respuesta sanitaria y a centrar los esfuerzos en la eliminación directa de las cepas dañadas.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 1563 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies