Vega Aixalà logra el Premio Revelación de España con Viern 2015 en Bruselas

El tinto de guarda de Vilanova de Prades recibió también una Gran Medalla de Oro entre 6.700 vinos

Lunes 06 de Julio de 2026

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La bodega Vega Aixalà, situada en Vilanova de Prades, ha obtenido el Premio Revelación de España en el Concours Mondial de Bruxelles con Viern 2015, un vino tinto de guarda que en esta edición también ha recibido una Gran Medalla de Oro. La distinción sitúa a esta referencia entre solo 14 vinos reconocidos con ese premio en el certamen.

El concurso reunió más de 6.700 vinos procedentes de 50 países. El jurado valoró de Viern “su nariz compleja de especias dulces, ciruelas y té negro” y, en boca, “una elegancia notable y un equilibrio extraordinario con una gran persistencia final”.

Con este resultado, Vega Aixalà encadena tres años con Viern en el podio del concurso. La añada 2013 obtuvo una Gran Medalla de Oro, la 2014 recibió una Medalla de Plata y la 2015 ha vuelto a lograr la Gran Medalla de Oro, además del Premio Revelación de España.

Eva Vega, viticultora y segunda generación de la bodega, afirma que este reconocimiento les produce “mucha ilusión” porque premia un vino de guarda con 10 años de crianza y, a su juicio, confirma tanto el trabajo realizado en el viñedo como en la bodega. La responsable añade que Viern es un vino emblemático para la casa y que ha marcado su rumbo, además de enseñarles la importancia de cuidar cada detalle en toda la gama, tanto en los vinos clásicos como en los naturales.

La primera añada de Viern fue la de 2007. Se trata de un coupage de garnacha, cariñena, cabernet sauvignon y syrah. Fue el primer vino de guarda de esta bodega de la Conca de Barberà y responde, en palabras de la empresa, a un estilo más clásico que el paso del tiempo afina. En la actualidad se elaboran 3.000 botellas y la añada 2015 saldrá pronto al mercado con un precio de venta al público de 18,34 euros.

El vino nace en una finca próxima al barranco de Viern, del que toma el nombre. Pasa 12 meses en barricas de roble francés y después continúa afinándose en botella durante casi una década. Eva Vega explica que presenta una capa alta, un perfil especiado, predominio de fruta madura y negra, un tanino suave y agradable y una larga persistencia en boca.

La responsable de la bodega señala también que Viern 2015 es una de las referencias más especiales y emblemáticas de Vega Aixalà, junto con Syrah. A su juicio, la crianza lo redondea y lo vuelve fino, sedoso y elegante. Añade que es un vino con carácter y cuerpo, pero que el tiempo suaviza su contundencia. También subraya su perfil fresco y mineral, ligado a su origen en suelos de pizarra a 900 metros de altitud.

Vega Aixalà es una bodega artesanal y familiar que inició su trayectoria en 2003 de la mano de José Antonio Vega y Anna Maria Aixalà, padres de Eva Vega. El proyecto recuperó el cultivo de la vid en una zona de la Conca de Barberà donde había desaparecido. La actividad comenzó con media hectárea heredada del abuelo materno y en la actualidad trabaja 10,5 hectáreas.

La bodega produce una media de 35.000 botellas al año y elabora hasta 20 referencias de pequeña producción con estilos enológicos distintos, entre ellas ancestrales y brisados. En el viñedo aplica métodos tradicionales con prácticas ecológicas y biodinámicas y, en bodega, utiliza materiales como la barrica de roble francés o la ánfora para la crianza. La empresa explica que su objetivo es potenciar la personalidad de cada vino con la mínima intervención posible. Algunas de sus referencias están amparadas por la DO Conca de Barberà.

En paralelo a sus vinos de perfil más clásico, Vega Aixalà ha desarrollado en los últimos años una línea de vinos naturales sin aditivos. Otra de las particularidades de la bodega es la altitud de sus viñedos, situados entre 850 y 910 metros sobre el nivel del mar, sobre terrenos de pizarra y bajo un clima continental que favorece maduraciones más lentas.

Las viñas se integran en el entorno de las Muntanyes de Prades, en un espacio que forma parte del futuro Parc Natural de les Muntanyes de Prades. Ese paisaje y esas condiciones de cultivo forman parte de la identidad de unos vinos con los que la bodega ha logrado situar a Viern 2015 entre las referencias españolas más reconocidas de la última edición del Concours Mondial de Bruxelles.

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