Martes 09 de Junio de 2026
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Trivento celebra en junio su 30 aniversario con un balance centrado en su expansión internacional y en su origen mendocino. La bodega, con sede en Maipú, en la provincia argentina de Mendoza, sitúa este recorrido en una historia iniciada hace tres décadas y vinculada desde el principio al vino como eje de su actividad.
La compañía afirma que se ha consolidado como la marca argentina de vinos más vendida a nivel mundial. Junto a esa posición, Trivento informa de que sus vinos están presentes en más de 40 mercados, un dato con el que subraya el alcance internacional alcanzado desde su base en Mendoza.
Desde la empresa explican que esta conmemoración no se limita a una fecha corporativa, sino que quiere poner el foco en el camino recorrido junto a las personas que elaboran el vino y a quienes lo eligen para su consumo. La bodega vincula así su aniversario a una trayectoria compartida entre el trabajo en origen y la llegada de sus etiquetas a consumidores de distintos países.
Trivento presenta este aniversario bajo la idea de “Desde Mendoza al mundo”, una formulación con la que resume su evolución durante estos 30 años. La firma sitúa en ese mensaje dos elementos centrales de su identidad: el arraigo en una de las zonas vitivinícolas más reconocidas de Argentina y la proyección exterior de la marca.
La información difundida por la bodega incide en que el punto de partida de toda esa trayectoria ha sido el vino. A partir de ahí, Trivento enmarca su desarrollo en una relación continuada entre producción, marca y consumo, con una presencia que, según sostiene la empresa, ha ido ampliándose hasta alcanzar más de 40 mercados.
La celebración del aniversario llega en un momento en el que la compañía reivindica su posición dentro del vino argentino en el exterior. Trivento sostiene que ese liderazgo como marca argentina más vendida del mundo se apoya en una historia construida durante 30 años desde Mendoza, donde mantiene su base operativa.
La bodega está ubicada en Ruta 60 y Canal Pescara, en Maipú, Mendoza. Desde allí ha desarrollado una actividad que, de acuerdo con la propia empresa, le ha permitido llevar sus vinos a una red internacional amplia y mantener una relación continuada con consumidores de distintos mercados.
Con este aniversario, Trivento refuerza un relato de continuidad entre origen y expansión. La empresa asocia su recorrido a una historia compartida entre quienes participan en la elaboración del vino y quienes lo incorporan a sus momentos de consumo, una idea que sitúa en el centro de su celebración por los 30 años.
La compañía no añade en esta presentación nuevos datos económicos ni previsiones, pero sí insiste en dos cifras que marcan el mensaje de esta efeméride: tres décadas de trayectoria y presencia en más de 40 mercados. Sobre esa base, Trivento reivindica su dimensión internacional sin desligarla de su identidad mendocina.
El aniversario sirve también para reforzar la imagen de Mendoza como origen de la marca. Trivento remarca que su recorrido parte de esa provincia argentina y que desde allí ha construido una presencia exterior que la propia bodega considera determinante para su posición actual dentro del vino argentino.
En esa lectura de su trayectoria, la empresa pone el acento en la continuidad del vínculo entre producción y consumidor. Trivento sostiene que su historia se ha ido formando tanto con el trabajo de quienes hacen el vino como con la elección de quienes lo disfrutan, una formulación con la que acompaña la celebración de sus 30 años.
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