Borgoña prueba árboles entre las viñas para blindarlas frente al clima

El ensayo VITAF mide si la agroforestería reduce el impacto de heladas y la sequía en los viñedos

Martes 02 de Junio de 2026

Compártelo

Leído › 1007 veces

Borgoña ha puesto en marcha un ensayo para medir cómo la agroforestería puede ayudar a los viñedos a soportar mejor las variaciones del clima. El proyecto VITAF, iniciado en 2020, integra árboles entre las cepas para estudiar su efecto sobre la temperatura, la humedad del suelo y la respuesta de la vid ante episodios de heladas y sequía.

La iniciativa se desarrolla en tres parcelas experimentales repartidas por la región. Una de ellas se inauguró recientemente en Davayé, en Saona y Loira, sobre terrenos del liceo agrícola y dentro de la zona de la denominación Saint-Véran. Otra parcela ya funciona en Lugny desde 2024 y una tercera se instalará en Yonne. El objetivo es reunir datos propios de Borgoña, sin recurrir a resultados obtenidos en otras zonas vitícolas de Europa o del área mediterránea.

Los responsables del programa quieren comprobar si la presencia de árboles modifica las condiciones del viñedo de forma útil para la planta. Para ello medirán variables como la temperatura del aire y del suelo, la humedad y la evolución de la materia orgánica. También analizarán si el sistema ayuda a limitar los efectos de las heladas y de la sequía.

El trabajo no se limita a las parcelas experimentales. El proyecto cuenta con el seguimiento de unos cuarenta viticultores asociados, que aportan observaciones sobre el comportamiento de sus viñas. Esa red permitirá comparar resultados entre explotaciones y valorar si el modelo puede adaptarse a distintas situaciones dentro de la región.

VITAF reúne a centros de investigación, cámaras agrarias, organismos especializados en medio ambiente y entidades académicas como la Universidad de Borgoña-Europa. El programa recibe fondos públicos europeos y regionales por un importe superior a 400.000 euros.

Además de su vertiente científica, el ensayo sirve como herramienta formativa para estudiantes de viticultura y medio ambiente. En el terreno participan en el seguimiento de las plantaciones y en la observación de los cambios ecológicos que provoca esta forma de cultivo. Los primeros resultados completos están previstos para 2027.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 1007 veces