Viernes 29 de Mayo de 2026
Leído › 1699 veces

La marca australiana de vino Rouge Homme ha vuelto a manos de la familia Redman, propietaria original de la etiqueta, según anunció Treasury Wine Estates. La operación devuelve a la bodega familiar un nombre ligado desde hace décadas a Coonawarra, una de las zonas vinícolas más conocidas del sur de Australia.
Rouge Homme nació en 1952 y ganó presencia dentro y fuera del país con tintos de Coonawarra, entre ellos mezclas de Cabernet Sauvignon y Shiraz y claretes. En 1965, Lindeman’s compró la bodega, la marca y parte de los viñedos. Con el tiempo, ese activo pasó a formar parte de Treasury Wine Estates.
Dan Redman, copropietario de Redman Wines y enólogo de cuarta generación, dijo que recuperar la etiqueta supone cerrar un ciclo para la familia. Añadió que Rouge Homme ocupa un lugar especial en la historia de Coonawarra y que su regreso coincide con el 60º aniversario de Redman Wines.
Desde Treasury Wine Estates, el responsable de viticultura Ben Harris señaló que la compañía se siente satisfecha por haber custodiado la marca y por traspasarla de nuevo a los Redman. También subrayó que el interés por Coonawarra sigue aumentando por sus vinos y por el carácter del terruño.
La historia de Rouge Homme está unida a la de la propia familia Redman. Bill Redman llegó a Coonawarra en 1901 para trabajar en la bodega John’s Riddoch, hoy integrada en Wynns Coonawarra Estate. En 1908, la familia compró sus primeras 16 hectáreas y al año siguiente Bill empezó a elaborar su propio vino en Riddoch Cellars.
Con el tiempo, Bill Redman ganó fama por sus claretes de mesa, que vendía a granel a productores como Yalumba, Wynns, Penfolds y Lindeman’s. Su trabajo obtuvo reconocimiento internacional cuando el Woodley’s St Adele de 1933, elaborado y embotellado por él, ganó el primer premio en la First Empire Wine Competition de Londres en 1936.
Su hijo Owen se incorporó al negocio en 1937 y llevó la marca a nuevos mercados. En 1947 obtuvo otro premio en el Royal Adelaide Wine Show. Más tarde, en 1952, tras una visita del marchante de arte Rudy Komon, nació Rouge Homme. El nombre surgió de traducir “red man” al francés con ayuda de un diccionario.
La etiqueta se convirtió después en una referencia para los tintos de Coonawarra. En 1963, el Rouge Homme Claret de 1959 obtuvo tres trofeos en el Sydney Royal Wine Show. Tras la venta a Lindeman’s en 1965 llegaron otros reconocimientos, entre ellos una medalla de oro para el Rouge Homme Cabernet Sauvignon de 1985 en el International Wine and Spirit Competition y un Jimmy Watson Memorial Trophy en 1994 para Richardson’s Red Block Dry Red.
Coonawarra es una región conocida por sus tintos de cuerpo medio y por su suelo terra rossa. También alberga algunas de las viñas más antiguas de Australia. Estudios vitícolas realizados en Wynns Coonawarra Estate desde 2016 han analizado la resistencia de esos viñedos, la calidad de su fruta y su capacidad para dar vinos aptos para guarda.
La entrega oficial se realizó durante un almuerzo en Wynns Coonawarra Estate. Redman Wines prevé lanzar una pequeña edición premium de Rouge Homme y ha comprado también una cantidad limitada de botellas antiguas.
Leído › 1699 veces