Portugal sacrifica márgenes para mantener cuota en Estados Unidos

El sector vitivinícola luso da prioridad a la presencia en Estados Unidos frente al beneficio, como estrategia arancelaria a largo plazo

viernes 12 de septiembre de 2025

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Frederico Falcao, presidente da ViniPortugal
Frederico Falcão, presidente da ViniPortugal

Las exportaciones de vino portugués a Estados Unidos han caído 8,6% en valor entre enero y julio, según datos de ViniPortugal. El descenso supone una pérdida de 5,2 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior. Esta bajada coincide con el inicio del segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca y la imposición de nuevas tarifas a productos europeos, incluido el vino.

El 13 de marzo, Trump anunció la posibilidad de aplicar una tasa del 200% sobre vinos, champán y otras bebidas alcohólicas procedentes de la Unión Europea. El objetivo era presionar para que se eliminara la tasa sobre el whisky estadounidense. Tras las primeras negociaciones, el 5 de abril se impuso una tarifa del 10% a varios productos europeos, entre ellos el vino. Posteriormente, tras nuevas conversaciones con Bruselas, se acordó una tarifa del 15% para agosto, que inicialmente no incluía al vino. Sin embargo, el 21 de agosto se decidió incluirlo también en este régimen, vigente desde el 1 de septiembre.

Frederico Falcão, presidente de ViniPortugal, explica que la incertidumbre generada por estas medidas llevó a muchos importadores estadounidenses a suspender pedidos. Esto provocó la caída en las exportaciones. En volumen, la reducción fue menor: un 2,9%. Esto se debe a que los productores portugueses han reducido precios para mantener las ventas y no perder cuota en el mercado estadounidense.

Si la tarifa del 15% se mantiene durante todo el año, es probable que las exportaciones cierren 2025 con una caída difícil de calcular por ahora. Los importadores estadounidenses podrían asumir parte del aumento de precio para evitar trasladar todo el impacto al consumidor final. A esta situación se suman otros factores que afectan al sector: la depreciación del dólar frente al euro y una reducción del consumo de vino en Estados Unidos cercana al 6%, según Ana Isabel Alves, directora general de la Asociación de Vinhos y Espirituosas de Portugal (ACIBEV). Alves señala que los importadores han preferido no arriesgarse debido a la volatilidad del tipo de cambio y a los plazos logísticos entre Portugal y Estados Unidos.

La organización interprofesional para la promoción del vino portugués en el extranjero confía en que la Comisión Europea logre negociar con Washington para incluir el vino en la lista de productos exentos de tarifas adicionales. Otros productos como la cortiça o los medicamentos genéricos ya han conseguido esa exención.

Estados Unidos sigue siendo el segundo destino más importante para el vino portugués después de Francia. Cualquier descenso en este mercado tiene un impacto directo en el sector. Hasta julio, las exportaciones totales portuguesas alcanzaron los 544,65 millones de euros, un 0,5% menos que en el mismo periodo del año anterior. El volumen exportado aumentó un 2,7%, pero el precio medio por litro bajó un 3,16%, pasando de 2,73 a 2,65 euros. La reducción del precio medio en Estados Unidos ha influido especialmente en este descenso.

ViniPortugal mantiene como objetivo alcanzar los 1.200 millones de euros en exportaciones y elevar el precio medio a 3,19 euros por litro antes de 2030. Frederico Falcão afirma que estos objetivos siguen vigentes aunque reconoce que están revisando su estrategia promocional para adaptarse a las nuevas circunstancias.

Rusia también ha reducido sus compras de vino portugués un 36,2% entre enero y julio hasta casi 18 millones de euros. Sin embargo, Falcão advierte que es difícil cuantificar exactamente cuánto vino portugués llega a Rusia debido al peso creciente de las exportaciones indirectas y a la falta de datos oficiales desde 2022.

En sentido contrario, Angola ha registrado un aumento del 36,3% en sus compras respecto al año anterior. Este país es tradicionalmente uno de los principales mercados en volumen para Portugal aunque sufrió una caída en 2024. En lo que va de año se observa una recuperación impulsada por la mejora económica local y por el menor esfuerzo promocional de otros países competidores.

El sector vitivinícola portugués afronta así un escenario marcado por cambios regulatorios internacionales y fluctuaciones económicas que afectan tanto a precios como a volúmenes exportados. Las empresas buscan adaptarse ajustando márgenes y estrategias comerciales mientras esperan posibles avances en las negociaciones entre Bruselas y Washington.

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