Canadá financia con 1,7 millones una cámara de inteligencia artificial para detectar enfermedades del viñedo
El sistema leerá cada planta con más detalle para prever rendimientos con mayor precisión
martes 15 de septiembre de 2026

Agriculture and Agri-Food Canada financiará con hasta 1.693.412 dólares canadienses a Vivid Machines Inc. para adaptar a los viñedos una tecnología de visión por computador y aprendizaje automático que la empresa ya utiliza en plantaciones de manzano. El departamento federal comunicó el pasado 10 de septiembre que la ayuda se concederá a través del programa AgriScience, dentro de la Sustainable Canadian Agricultural Partnership.
La inversión busca mejorar la detección temprana de enfermedades y dar a los productores de uva una lectura más precisa de lo que ocurre en cada planta. La compañía ampliará el uso de su sistema Vivid XV, actualizará la cámara y entrenará nuevos modelos informáticos para identificar enfermedades, seguir la calidad de la fruta y prever rendimientos por cepa, por fila y por bloque de viñedo.
Vivid XV es una cámara con inteligencia artificial que se instala en maquinaria agrícola, como tractores y equipos de pulverización. Mientras el vehículo recorre la explotación, el sistema escanea las plantas en tiempo real y recopila datos sobre el estado del cultivo, el desarrollo de la uva y los primeros indicios de enfermedad. La empresa trabaja con herramientas de imagen automatizada a escala de planta para ayudar a los productores frutícolas a ajustar la producción y gestionar la sanidad del cultivo.
La visión por computador permite que un sistema interprete imágenes y vídeo. El aprendizaje automático, por su parte, analiza grandes volúmenes de datos para reconocer patrones y generar predicciones sin necesidad de programar de forma manual cada caso. Llevado al viñedo, ese enfoque puede traducirse en una vigilancia más continua y más detallada que la revisión visual tradicional.
El Gobierno canadiense sostiene que la tecnología puede ofrecer información inmediata para proteger la cosecha, reducir el uso de productos químicos y reforzar la capacidad de adaptación del sector de la uva y el vino en Canadá. En la práctica, disponer de datos planta por planta puede facilitar tratamientos más ajustados y una gestión más precisa de zonas con distinto nivel sanitario o distinta carga de producción.
Ese punto tiene interés para el sector de las bebidas porque el viñedo es la base de una parte esencial de la cadena del vino. Una detección temprana de enfermedades y una previsión más afinada del rendimiento pueden ayudar a reducir pérdidas, ordenar mejor la vendimia y mejorar el uso de insumos. Si la herramienta funciona en condiciones reales, bodegas y viticultores podrían contar con más información para planificar compras, recepción de uva y elaboración.
Jenny Lemieux, cofundadora y consejera delegada de Vivid Machines, afirmó que la aportación pública supone un respaldo a una tecnología desarrollada en Canadá. Añadió que el proyecto permitirá adaptar al viñedo una herramienta creada para productores de manzana y aplicarla a problemas como la estimación de carga de cosecha y la localización temprana de enfermedades.
Lemieux también señaló que la iniciativa ayudará a ampliar el equipo de la empresa en Toronto y a crear empleo cualificado en tecnología agraria en Ontario. Esa dimensión industrial acompaña a una línea de trabajo cada vez más presente en la agricultura: sensores, cámaras y programas que convierten imágenes de campo en decisiones de manejo con mayor precisión.
La financiación pública llega en un momento en el que la viticultura busca sistemas capaces de medir con más detalle la evolución del cultivo y anticipar incidencias antes de que el daño sea mayor. En ese terreno, la adaptación de herramientas ya probadas en otros frutales puede acortar plazos de desarrollo y acelerar su entrada en las explotaciones si las pruebas en viñedo ofrecen buenos resultados.