Australia destina 109 millones para reducir el exceso de vino y reconvertir viñedos
La medida incluye créditos de hasta 500.000 dólares australianos para cambiar el uso de viñedos inviables
viernes 18 de septiembre de 2026

El Gobierno de Australia Meridional anunció este viernes, 18 de septiembre, un paquete de 109 millones de dólares australianos para apoyar la transición del sector del vino y ordenar una actividad presionada por el exceso de oferta en los mercados internacionales, la bajada del precio de la uva, los cambios en la demanda y otras tensiones de mercado. El Ejecutivo regional sitúa el peso económico de esta industria en 2.400 millones de dólares australianos, con el 80% del vino premium que se produce en Australia y más de 90.000 empleos vinculados a la cadena del vino.
La mayor parte del plan será una línea de préstamos con respaldo público dotada con 100 millones de dólares australianos. El Gobierno explica que estos créditos estarán dirigidos a viticultores que quieran reconvertir viñedos que ya no resultan viables hacia usos de la tierra con más valor y mayor estabilidad a largo plazo. Cada productor que cumpla los requisitos podrá solicitar hasta 500.000 dólares australianos y no tendrá que devolver principal ni intereses durante los dos primeros años.
Otra de las piezas del paquete se centra en la venta exterior. Australia Meridional destinará 5 millones de dólares australianos a prorrogar durante otros dos años un programa de impulso comercial en mercados internacionales para elevar la demanda de sus vinos fuera del país. A esa línea se añade una campaña publicitaria de 675.000 dólares australianos para promocionar la oferta alimentaria y vinícola del estado y reforzar la llegada de visitantes a las zonas productoras.
Para el negocio de las bebidas, esta parte del plan tiene una lectura directa. Si la demanda exterior mejora y parte del viñedo logra reconvertirse, la medida puede ayudar a reducir presión sobre los precios y sobre el empleo en una de las principales regiones vinícolas australianas. Ese efecto potencial alcanzaría no solo a los productores de uva, sino también a bodegas, exportadores, distribuidores y a la actividad ligada al enoturismo.
El paquete reserva además 2 millones de dólares australianos para buscar una salida a los postes de madera tratados con arseniato de cobre cromado, conocidos como CCA, un residuo habitual en el viñedo. El plan prevé colaboración entre el Gobierno estatal, los ayuntamientos y la industria para estudiar una solución y crear puntos regionales de agrupación y almacenamiento. Junto a ello, habrá 1 millón de dólares australianos, repartido en dos años, para ofrecer asesoramiento independiente sobre diversificación a los agricultores, y otros 500.000 dólares australianos, también en dos años, para evaluar y desarrollar soluciones impulsadas por el propio sector ante el exceso de existencias de vino.
El Ejecutivo también creará la figura de un coordinador de la industria del vino. Su función será localizar trabas para una transición ordenada y mejorar la relación entre empresas, administraciones y agentes regionales. A eso se suman cambios de planificación en Riverland mediante una enmienda para la recuperación económica de la zona, con la que el Gobierno quiere facilitar suelo para vivienda y actividad laboral y abrir nuevas opciones de uso del terreno a los viticultores.
El Gobierno de Australia Meridional afirma que el paquete se ha preparado tras consultar a los principales representantes del sector en un foro convocado en agosto por el primer ministro regional. La administración autonómica añade que estas medidas se suman a otras ayudas ya en marcha por parte del estado y del Gobierno federal australiano.