Elalba de Emilio Moro, rosado con encanto

Un vino elegante, sofisticado en su color y en su sabor suave y freso, que al probarlo invita a tomar otra copa.

Lunes 10 de Junio de 2024

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Elalba, el primer rosado de Bodegas Emilio Moro, representa un estilo de vida donde las tendencias no tienen cabida, pero la calidad y el estilo, que huye del clasicismo con la intención de abrir un mercado más joven, ya que este tipo de variedad de uva tiene mucha aceptación en mujeres y en la juventud que se inicia en el mundo del vino.

Se trata de un vino elegante, sofisticado en su color y en su sabor suave y freso, que al probarlo invita a tomar otra copa y más en esta época del año, donde este tipo de vinos encaja perfectamente.

Elegancia, sofisticación, éxito y pasión. Estos son los valores que representan la colaboración en exclusiva de Bodegas Emilio Moro y Philippa 1970, creado por el diseñador Jorge Vázquez.

En el corazón de la Ribera de Duero, en una zona privilegiada de la "Milla de Oro", se encuentra Bodegas Emilio Moro. Una bodega familiar con más de 100 años de historia que, con pasión y entrega al mundo del vino, busca cumplir con la máxima que, añada tras añada les guía a ser un punto de encuentro en el que se inspiran las personas a través de su esencia natural.

En esa esencia encontramos su vínculo con la tierra y la experiencia de cuatro generaciones que, apoyándose en la búsqueda continua de la excelencia y en la innovación, han logrado obtener la mejor expresión de su terroir en cada uno de sus vinos. Fruto de esa continua evolución nació, el primer rosado de la bodega familiar que, un año más, vuelve para presentar su nueva añada 2023.

Este rosado, nace con un objetivo que no es otro que hacer disfrutar. "En Bodegas Emilio Moro creemos en la importancia de apreciar los regalos que nos ofrece la vida de una forma pausada y consciente" nos explica Patricia Sánchez Moro, directora general y miembro de la cuarta generación de la bodega familiar. Héctor Medina Moro, director de marketing de la bodega, nos decía "para nosotros, Elalba es más que un vino. Es el acompañante perfecto para aquellos que ven la vida como una experiencia exquisita donde las tendencias no tienen cabida, pero la calidad y el estilo, sí.". La presentacion corrio a cargo de Paloma Gutierrez Urbon , directora de comunicación de la Bodega.

En este nuevo proyecto, Bodegas Emilio Moro se ha unido a la firma de moda española, Philippa 1970, para ofrecer una experiencia única basada en los valores que ambas marcas comparten - elegancia, sofisticación, éxito y pasión - a través de una colaboración en exclusiva en la que, la nueva añada de Elalba de Emilio Moro, que cuenta con tan solo 5.000 botellas, estará acompañada por dos accesorios que ayudarán a elevar aún más los encuentros más esperados este verano: una cubitera y un antigoteó. Su diseño, inspirado en el glamour y el espíritu libre de los años 70, aporta un toque de fantasía y exotismo a esta colaboración única que tan solo contará con 300 unidades de cada uno de ellos.

INFUNDIR ALEGRÍA

Bodegas Emilio Moro, en la puesta de largo de Elalba 2023 junto a la colaboración en exclusiva con Philippa 1970 eligió como escenario la terraza del exclusivo hotel Mandarín Oriental Ritz de Madrid. Los asistentes, entre los que se encontraban Sassa de Osma, Lulú Figueroa, Belén Junco y Marta Hazas, disfrutaron de un encuentro muy especial en el que degustaron de un almuerzo maridado con tres de los vinos más representativos de la bodega, como son , El Zarzal, Elalba y, el alma máter de la bodega, Emilio Moro. No quisieron perdérselo tampoco amigas de ambas marcas como Ines Ybarra, Marina Rivas y Cari Lapique, entre otras.

El rosado de Emilio Moro es el resultado de un elegante coupage de variedades tempranillo y albillo mayor. Este vino destaca por su frescura y sutileza, pero también por su complejidad y elegancia, logradas gracias a su elaboración cuidadosa y su paso por barricas de roble francés. Con un color rosa salmón muy pálido y aromas que combinan frutas rojas como la fresa y la cereza con notas florales y minerales, de color precioso ofrece una experiencia sensorial única y sofisticada.

Álvaro Maestro, director técnico de la bodega destaca que las lluvias durante los meses de reposo invernal, el buen desarrollo vegetativo durante la primavera y la ausencia de sobresaltos meteorológicos durante el resto del año ayudaron a mantener en buen estado los viñedos. Aunque como venimos observando en los últimos años, el aumento de las temperaturas provoca una maduración completa en el fruto, "en esta ocasión, justo antes de la recolección se dieron generosas tormentas que ayudaron a modular el ciclo equilibrando la concentración".

El maridaje con este rosado, desde mi punto de visto es perfecto para regocijarse junto a pescados tipo merluza, salmonetes, atún, lubina, y mariscos; con carnes blancas como el conejo, pollo o pavo, o con chuletillas de cordero lechal, al igual que para armonizar una comida con pasta y arroces servido siempre a temperatura está entre los 8º y 11º. También es magnífico para acompañar ensalada de manzana y lima con bogavante, ceviche, corvina en papillote, paté suave de atún, por supuesto va como anillo al dedo con postres como tarta de manzana, queso y esferas multisabores. Se trata de un vino abierto y abierto para tomar desde el aperitivo, comida, merienda y cena, lo que le hace ser un vino muy completo, con un recorrido muy amplio dentro del espectro gastronómico.

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