Bodegas Montecillo conmemora su 150 aniversario con Viña Monty

David Manso

Martes 23 de Junio de 2020

Compártelo

Leído › 838 veces

Una serie de vinos varietales recuerdo a su pasado viticultor. Una vuelta al origen

Ante un selecto grupo de periodistas, comunicadores y personalidades del vino, entre la que se encontraba todo un Máster of Wine (Pedro Ballesteros), Bodegas Montecillo presentó este pasado lunes y coincidiendo con la inauguración del verano, la serie de vinos que conmemoran su 150 aniversario. Viña Monty.

Para entender la filosofía que encontramos detrás de estas elaboraciones tenemos que retroceder en el tiempo. Bodegas Montecillo es fundada allá por 1870, siendo la tercera bodega riojana más antigua. Celestino Navajas, panadero de la localidad riojana de Fuenmayor, fue el impulsor inicial del proyecto que hoy conocemos. El legado familiar continúa con sus descendientes, los cuales van aportando sus conocimientos y sabiduría a la bodega. Pero será con la llegada de José Luis Navajas (nieto de Celestino) cuando aplicando las técnicas aprendidas en sus estudios en Borgoña crea en 1950 Viña Monty, logrando dar un gran impulso de calidad a las elaboraciones de Montecillo y a su vez el reconocimiento internacional a los vinos de la bodega. Su asociación con la familia Osborne es otro de los factores que hará grande y dará continuidad a su proyecto.

Todos estos acontecimientos, el trabajo de las sucesivas generaciones que han pasado como parte de la historia de Montecillo, con sus conocimientos, la tecnología aplicada tanto en el viñedo como en bodega junto a su arraigada tradición viticultora, son el resultado que hoy encontramos en los vinos de Viña Monty. La expresión de lo que hoy conocemos como terroir. El terroir de Bodegas Montecillo.

Para su presentación, una cata virtual de la mano de su enóloga Mercedes García con tres elaboraciones de unos vinos de variedades típicamente riojanas. Un cuidado packaging nos abre la puerta a tres botellas borgoñonas, con un etiquetado original que sorprende por plasmar una combinación de tradición y modernidad. Un llamativo y diferente color verde preside en fondo de la etiqueta en las que sobre este leemos la variedad en negro y el resto en un dorado con resalte. Todo cuidado con detalle, como los vinos.

Iniciamos viaje enológico con un vino blanco: Viña Monty Viura & Tempranillo blanco Reserva 2016. Elaborado en micro vinificaciones por separado no sólo en cuanto a las variedades empleadas, sino también en lo referente a su variedad principal, Viura (90%). Procedente esta última de viñedos cultivados en vaso, que se separan en vinificaciones en función de variables como la zona, horas de sol u orientación a la búsqueda de los mejores resultados de calidad. Tras su paso por flextank y fermentación sobre lías, se unifica la producción para terminar con una crianza de 16 meses en roble francés y 20 meses de estabilización en botella. Un vino muy cuidado que nos ofrece un color amarillo dorado, en el que inicialmente encontramos las notas de crianza de forma muy directa, cremosidad, manzana dulce. En boca es potente, amplio, redondo y con un final muy largo. Un gran blanco. Muy complejo.

No podía faltar en esta cata un vino de la variedad Garnacha, otras de las variedades icónicas de Rioja. Viña Monty Garnacha Reserva 2015 es un vino que ensambla uvas procedentes de dos localizaciones. Una parte corresponde a viñedos en Rioja Alta con más de 80 años y otra, más pegada al Ebro y de menor altitud, procedente de Rioja Oriental. El resultado es un vino de crianza mixta y roble francés, con 26 meses y otros 20 más de estabilización en botellas. De color rojo rubí, fresco, donde la variedad Garnacha se expresa en todo su esplendor (frutos rojos, picotas, fresa...etc.), notas de madera presentes pero no molestas, fresco, amplio y muy fácil de beber. Una expresión muy fiel de la variedad en tierras de Rioja.

Para finalizar un último varietal. Graciano es una de esas variedades difíciles de trabajar tanto en el campo como en bodega, pero si se logran superar estas dificultades inherentes a su naturaleza rebelde propicia unos excelentes resultados. Viña Monty Graciano Reserva 2015 es la apuesta de Bodegas Motecillo. Un vino con una crianza de 30 meses en francés de grano fino y posterior estabilización en botella de 16 meses. La capa por las propiedades de la variedad es media – alta, el color rojo picota, estamos ante un vino muy mineral, potente, con buena acidez y estructura. Un vino diferente a la vez que sorprendente.

Personalmente me han sorprendido y gustado mucho estas nuevas elaboraciones. Vinos con carácter riojano, de cuidada elaboración, sorprendentes a su cata. Buenas elaboraciones para conmemorar 150 años de esta histórica bodega. Un guiño al pasado con elaboraciones de corte moderno.

David Manso
Licenciado en Marketing y apasionado del vino.
¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 838 veces

Comenta