Liébana se convierte en comarca de excelencia gastronómica

En Liébana se come muy bien y, por este motivo, ahora ha sido reconocida como ‘Comarca de Excelencia Gastronómica’ por la Federación de Academias de Gastronomía de los Caminos de Santiago. La institución reconoce así la variedad y calidad de los productos gastronómicos de la zona entre los que cabe destacar su excelente ‘Cocido Leganiego’ y las carnes de vacuno, cordero y cabrito.

Martes 15 de Julio de 2014

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A los pies de los Picos de Europa también se pueden degustar excelentes quesos dos de ellos tienen Denominación de Origen, el Picón de Bejes-Tresviso y los Quesucos de Liébana. Asimismo, hacen las delicias de todos los paladares dulces como los canónigos o el tostadillo y, como digestivo, el té del puerto.

Paisaje y gastronomía bajo los Picos de Europa

Liébana tiene merecida fama por su belleza, su gastronomía y la espectacularidad de sus paisajes, donde predomina siempre la visión de las cumbres del Parque Nacional de los Picos de Europa. De la comarca es espectacular hasta la ruta de acceso, que parte de Unquera, en la costa, y atraviesa la angosta garganta del desfiladero de La Hermida, tallado a lo largo de millones de años por el río Deva, uno de los más salmoneros de la región

La capital de Liébana es Potes, villa que se mueve a un ritmo propio de tranquilidad contagiosa y a sólo tres kilómetros de Potes está Santo Toribio, donde se guarda, entre otras reliquias, el Lígnum Crucis, el fragmento más grande que se conserva de la Cruz de Cristo. Los valles de Liébana tienen en común sus grandes bosques caducifolios, su relieve sinuoso y los pueblecitos llenos de encanto, con su arquitectura tradicional de roble y piedra, en casas muy funcionales siempre acompañadas de pequeños huertos. El Valle de Baró termina en Fuente Dé, circo glaciar de imponentes paredes verticales, desde donde se puede acceder a Picos de Europa mediante el tercer teleférico más grande de Europa, con 700 metros de desnivel.

Liébana ofrece una gastronomía bastante diferenciada de otras zonas de la región. Su especial orografía, protegida de los vientos marinos, le confiere un microclima más propio de latitudes mediterráneas, por lo que en esta zona se cultivan productos distintos al resto de Cantabria.

Los quesos lebaniegos gozan de gran fama, especialmente el Picón Tresviso-Bejes, con denominación de origen, y los quesucos como los ahumados de Áliva, los de cabra u oveja. También son típicos los perniles, jamones de cerdo curados al frío, el borono, una especie de morcilla, y los embutidos de cerdo, jabalí y venado.

El plato típico es el cocido lebaniego elaborado con los pequeños garbanzos que se cultivan en las huertas de la comarca. Las carnes de vacuno, cordero y cabrito guisadas o, simplemente, asadas, son manjares de las mesas lebaniegas.

La miel y los postres caseros, y un té del puerto con orujo destilado en los valles lebaniegos completan una sabrosa y típica comida.

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