La paradoja del resveratrol, la ‘molécula milagro’ del vino

Redacción

Miércoles 22 de Agosto de 2012

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Conocida como la 'molécula milagro', fue descubierta en el vino en 1992 y desde entonces ha sido objeto de numerosos y sorprendentes estudios

Entre todos los polifenoles del vino, el resveratrol es el que más atención ha captado en estos últimos años.

El resveratrol es una sustancia química (Fitoalexina) localizada en plantas y que recibe el nombre químico de "trans-3,5,4-trihidroxiestilbeno" de fórmula molecular C14-H12-O3.

Conocido como la "molécula milagro", fue descubierto en el vino en 1992, por los doctores E. Siemann y Leroy Creasy, de la universidad neoyorquina de Comell y desde entonces ha sido objeto de numerosos estudios, llegando algunos incluso a atribuirle todo el mérito de la llamada paradoja francesa o efecto cardioprotector del vino.

El resveratrol es en realidad un sistema de defensa vegetal (biocida). Es sintetizado por la vid en respuesta a la invasión microbiana procedente del hongo Botrytis cinérea.

Se halla en diversas partes de la planta, entre ellas los tallos, las raíces y las semillas, pero su concentración es mucho mayor en la piel de las uvas, donde llega a los 50 microgramos por gramo.

Dado que las infecciones por hongos son más comunes en los climas fríos y húmedos, las uvas que crecen en lugares fríos y nublados suelen poseer una concentración más elevada de resveratrol, que puede llegar a 2,9 miligramos por litro en el vino tinto y 0,10 miligramos por litro en el blanco.

Otras plantas también utilizan el mismo sistema de defensa, así son grandes fuentes de resveratrol los cacahuetes, las nueces, el eucalipto y la zarzamora, pero en ninguna de estas plantas llega a ser tan abundante como en la uva.

Curiosamente, un remedio tradicional chino llamado Ko-jo-kon utilizado para tratar las enfermedades cardiovasculares es muy rico en resveratrol, así como también el té japonés Itadori, su capacidad antioxidante según el equivalente Trolox es de 2,0.

Además de su efectivo papel como antioxidante y de su acción inhibidora del apelmazamiento de las plaquetas (trombos), se ha demostrado que el resveratrol posee también una poderosa actividad anticancerígena, inhibiendo la iniciación y el desarrollo de los tumores y mostrando al mismo tiempo marcadas propiedades estrogénicas, antinflamatorias, antivirales y neuroprotectoras.

En un estudio realizado con ratas en Omaha, Nebraska, se pudo comprobar el potente efecto protector que el resveratrol tiene sobre el corazón en los infartos inducidos, debido a su capacidad para reducir o eliminar los radicales libres de oxígeno.

Es precisamente esta última propiedad del resveratrol, su capacidad para reducir o eliminar los radicales libres de oxígeno, su capacidad antioxidante, la que hace más lento el deterioro del organismo, al estar directamente relacionado con una mayor longevidad celular.

Según un estudio del NIA (National Institute on Aging), divulgado en la revista norteamericana Cell Metabolism, el resveratrol del vino podría incrementar la vida de nuestras células y ser usado como potencial tratamiento contra el deterioro por la edad, indicaron los investigadores.

Los resultados de un estudio reciente realizado también con ratas por un grupo de investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela, muestran que el resveratrol, no sólo inhibe la generación de especies reactivas de oxígeno, sino que también modula la actividad de las células macrófagas, por lo que podría ser útil en el tratamiento de las enfermedades del sistema inmunológico (lupus, esclerosis, anemia, artritis, diabetes,...) en las que el problema es precisamente la hiperactividad de las macrófagas.

Debido a este cúmulo de efectos beneficiosos, ya son varias las compañías que están comercializando cápsulas y suplementos dietéticos a base de resveratrol.

Sin embargo, el Dr. Creasy ha analizado algunos de estos productos, descubriendo, paradójicamente, que el contenido de resveratrol en este tipo de medicamentos, si bien es mínimo, no produce los mismos efectos beneficiosos en el organismo que los producidos por el consumo de vino.

Refiriéndose a una de las marcas más populares de este tipo de medicamentos, manifestaba que "sería necesario consumir 17.000 píldoras (con un costo de 8.500 dólares) para lograr la misma cantidad de resveratrol que se halla en una simple botella de vino tinto".

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