China impone un nuevo estándar al baijiu que veta aromas, colores y sabores ajenos a la fermentación
El estándar fija reglas comunes de calidad con registros de mezcla para reforzar la trazabilidad
miércoles 4 de noviembre de 2026
China aplica desde el pasado 1 de noviembre un nuevo estándar nacional para el baijiu, la bebida destilada tradicional del país, con el que fija reglas comunes de calidad para esta categoría y refuerza el control sobre la trazabilidad de su elaboración. La norma, de carácter recomendado, es la GB/T 48009-2026, titulada en chino “Reglas generales de calidad del baijiu”.
El texto está adscrito al comité técnico nacional de normalización del baijiu y abarca los requisitos generales de calidad para distintos estilos aromáticos de esta bebida. Entre otros puntos, fija exigencias básicas sobre el uso de materias primas de cereal y sobre los procesos de sacarificación y fermentación con qu, el fermento empleado en la elaboración tradicional.
Uno de los cambios más relevantes es la prohibición de añadir sustancias de color, aroma o sabor que no procedan de la propia fermentación del producto. Con esa regla, el estándar delimita con más precisión qué puede comercializarse como baijiu dentro de esta categoría y qué elaboraciones quedan fuera de ese marco.
La norma también establece un rango de graduación alcohólica de 18%vol a 72%vol. A la vez, elimina la separación anterior de los indicadores fisicoquímicos entre baijiu de alta graduación y de baja graduación, de modo que pasa a aplicar una misma base técnica para todo el segmento.
En la clasificación de calidad, el nuevo esquema combina la evaluación sensorial, el proceso de producción y los indicadores fisicoquímicos. El estándar señala además que, por regla general, los niveles de calidad no deberían superar dos categorías, con la intención de simplificar y ordenar la lectura del producto dentro del mercado.
Otra de las novedades afecta al proceso de mezcla. Las empresas deberán mantener registros de todo el recorrido de esa fase y revisar las anotaciones de producción antes de la salida al mercado. Esa exigencia refuerza la trazabilidad interna y deja más rastro documental sobre cómo se ha elaborado cada lote.
Para el sector de las bebidas alcohólicas, la medida puede tener un efecto más amplio que el limitado al baijiu. Un marco técnico común sobre materias primas, adiciones permitidas y registros de elaboración facilita el control de calidad, ayuda a diferenciar mejor entre bebidas obtenidas por fermentación tradicional y otras formulaciones, y reduce la ambigüedad comercial en una categoría con gran peso en China.
La entrada en vigor del estándar llega además en un momento en el que el mercado chino del baijiu busca ordenar mejor sus referencias y sus métodos de producción. La restricción sobre aromas, sabores y colores ajenos a la fermentación empuja a los productores a justificar con más detalle el origen del perfil del producto, mientras que la obligación de llevar registros de mezcla añade una capa de control útil tanto para inspecciones como para la gestión interna de las bodegas y destilerías.