La subida del 4,55% al alcohol desata el rechazo del sector británico de bebidas y hostelería
El alivio en tasas empresariales no compensa un presupuesto sin rebaja del IVA para el negocio
viernes 30 de octubre de 2026
El Presupuesto de otoño presentado por el Gobierno británico este jueves, 29 de octubre, ha dejado una reacción dividida en el sector de las bebidas y la hostelería del Reino Unido. Las empresas valoran el alivio en las tasas empresariales para pequeños negocios hosteleros y la congelación de esas tasas para el resto del sector, pero rechazan la subida del 4,55% en los impuestos sobre el alcohol, aplicada en línea con el índice de precios minoristas.
La Wine & Spirit Trade Association (WSTA) fue una de las voces más críticas. Su director ejecutivo, Miles Beale, calificó el aumento del impuesto especial como “asombroso” y puso un ejemplo concreto de su efecto: una botella de prosecco subirá 14 peniques por esta medida. A su juicio, la decisión llega en un momento de presión sobre el gasto de los hogares y sobre los márgenes de las empresas.
Beale afirmó además que el alza del impuesto sobre el alcohol es una decisión que “nadie brindará” y sostuvo que, en vez de dar aire al sector durante la crisis del coste de la vida, agravará la situación de muchos negocios británicos sin ofrecer alivio al consumidor. Reino Unido es un mercado importador clave para bodegas, cerveceras y grupos de espirituosos de muchos países, por lo que una subida fiscal de este tipo puede acabar trasladándose, al menos en parte, a los precios de venta y a los márgenes de toda la cadena.
Desde UK Hospitality, Allen Simpson hizo una lectura más matizada. Consideró que se trata del primer Presupuesto en varios años con alguna noticia positiva para la hostelería, por los cambios en las tasas empresariales para pequeños negocios en Inglaterra y por la congelación para el resto del sector. En el sistema británico, estas tasas gravan los inmuebles comerciales y son una de las partidas fijas que más pesan sobre bares, restaurantes y hoteles.
Simpson señaló que la modificación de esas tasas para la hostelería en Inglaterra es importante, pero pidió al Ejecutivo que vaya más lejos y con más rapidez para corregir la carga fiscal que soporta el sector. También reclamó medidas que faciliten inversión y empleo juvenil. Steve Perez, empresario vinculado al negocio de bebidas y hoteles, coincidió en valorar la reforma de las tasas empresariales y recordó que hoteles y restaurantes habían quedado fuera de anteriores alivios fiscales pese a soportar problemas parecidos a los de otras ramas de la hostelería.
Tanto Simpson como Perez lamentaron, no obstante, que el Presupuesto no introduzca cambios en el IVA para la hostelería. Esa petición lleva tiempo sobre la mesa en un sector que viene reclamando una rebaja para aliviar gastos y favorecer el consumo, aunque el Gobierno no la ha incluido en esta ocasión.
En Escocia, la reacción fue también fría. Colin Wilkinson, director gerente de la Scottish Licensed Trade Association, sostuvo que para la hostelería con licencia de venta de alcohol “hay poco que celebrar”. Añadió que las empresas de mayor tamaño, aun soportando problemas parecidos a los de las pymes, tampoco han recibido apoyo adicional en este paquete presupuestario.
La industria del whisky escocés expresó un malestar parecido. Mark Kent, director ejecutivo de la Scotch Whisky Association, describió el Presupuesto como un “golpe decepcionante” para el sector. Kent lamentó además la ausencia de medidas para pequeñas destilerías, sobre todo después de que sí se ampliara el alivio fiscal para pequeños productores de cerveza y sidra.
WineGB, la patronal del vino británico, también criticó el resultado. Su director de políticas, Vincent McGovern, sostuvo que el Gobierno “no hizo nada” por el vino producido en el Reino Unido. La organización había planteado un alivio fiscal para el enoturismo con la idea de atraer inversión y gasto a las economías rurales, un sistema más equitativo para el impuesto del vino y una reforma del Small Producer Relief para que las bodegas británicas reciban un trato fiscal similar al de otros pequeños productores de bebidas alcohólicas.
Frente a esas críticas, la Society of Independent Brewers and Associates (SIBA) recibió con mejores ojos la ampliación del Small Producer Relief. Su director ejecutivo, Andy Slee, dijo que los aficionados a la cerveza independiente sí tendrán motivos para celebrar el compromiso del Gobierno con las pequeñas cerveceras, una de las pocas medidas del Presupuesto que el subsector cervecero ha valorado de forma claramente positiva.