RNDC despeja su liquidación en Estados Unidos tras pactar con acreedores sin garantía

El juez autoriza vender sus negocios en Alaska, Kentucky y Michigan dentro del proceso concursal

martes 27 de octubre de 2026

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Republic National Distributing Company (RNDC) comunicó este lunes, 26 de octubre, que ha alcanzado un acuerdo con sus acreedores sin garantía, un paso que despeja el proceso de liquidación de la empresa bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos. La compañía también informó de que un juez ha autorizado la venta de sus negocios en Alaska, Kentucky y Michigan.

El pacto con los acreedores sin garantía tiene un peso especial en cualquier procedimiento concursal. Se trata de acreedores que no cuentan con activos concretos como respaldo de sus créditos y que, por tanto, suelen quedar por detrás de los acreedores garantizados en el orden de cobro. Cuando este grupo acepta un acuerdo, el proceso judicial suele ganar velocidad, con menos margen para litigios adicionales y con más facilidad para cerrar ventas de activos.

En el caso de RNDC, el avance llega cuando la compañía ya había puesto en marcha su liquidación dentro del Capítulo 11. Aunque esta figura del sistema estadounidense se asocia a menudo con reorganizaciones, también permite liquidar una empresa bajo supervisión judicial y ordenar la venta de activos para atender a los acreedores. La autorización del juez sobre Alaska, Kentucky y Michigan encaja en ese esquema y permite seguir adelante con el traspaso de esas operaciones.

RNDC ocupa una posición conocida en la distribución de bebidas alcohólicas en Estados Unidos, por lo que la evolución de este proceso se sigue con atención en el negocio de vinos, cervezas y licores. La liquidación de un distribuidor de este tamaño puede alterar el acceso al mercado de muchas marcas, sobre todo en territorios donde la red comercial y logística depende en gran medida de un número limitado de mayoristas.

El efecto también puede sentirse en los proveedores pendientes de cobro. En una liquidación supervisada por un tribunal, los pagos dependen del tipo de crédito y del dinero que se obtenga con la venta de activos. Por eso, el acuerdo con acreedores sin garantía no solo tiene valor jurídico, sino también práctico para fabricantes, importadores y otras empresas que mantienen exposición financiera con el distribuidor.

La autorización de ventas en tres estados añade otra derivada para el sector. Cuando cambian de manos negocios territoriales de distribución, suele haber ajustes en contratos, cartera de marcas, rutas comerciales y relación con detallistas y hostelería. En mercados regulados como el estadounidense, donde la distribución de alcohol está muy fragmentada por estados, cada operación puede tener efectos distintos según la normativa local y el peso de cada operador.

A falta de más datos sobre el contenido económico del acuerdo, lo que sí queda claro es que RNDC ha superado dos trámites que suelen marcar el ritmo de una liquidación: el entendimiento con acreedores ordinarios y el visto bueno judicial a la venta de parte de sus actividades. Ambos movimientos acercan el procedimiento a una fase más operativa, centrada en ejecutar desinversiones y ordenar el pago a los distintos grupos de acreedores.

Para el mercado de bebidas, el caso va más allá de una disputa financiera. Puede influir en la continuidad de la distribución de marcas, en los plazos de cobro de proveedores y en el reparto de cuota entre otros mayoristas que aspiren a absorber operaciones o contratos. En un sector donde la llegada al punto de venta depende de redes estatales muy asentadas, cualquier cambio en uno de los grandes intermediarios tiene efectos potenciales sobre toda la cadena comercial.

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