La subida fiscal sobre el whisky deja menos ingresos a la Hacienda británica

La patronal atribuye la caída a una carga fiscal un 17% más alta en tres años

miércoles 14 de octubre de 2026

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La subida fiscal sobre el whisky deja menos ingresos a la Hacienda británica

La Hacienda británica recaudó 4.059 millones de libras en impuestos especiales sobre los destilados en el ejercicio 2025/26, 94 millones menos que en 2024/25, cuando ingresó 4.153 millones. El descenso ronda el 2,3% y llega después de una subida acumulada del 17% en la carga fiscal sobre el whisky escocés y otras bebidas espirituosas en solo tres años, según la Scotch Whisky Association (SWA), la patronal del sector.

La cifra añade presión al debate fiscal en el Reino Unido antes del presupuesto del próximo 28 de octubre. La SWA utiliza esos datos para pedir al Gobierno británico que congele o rebaje el impuesto, con el argumento de que los aumentos aplicados en los últimos años no se han traducido en más ingresos para el Tesoro.

La asociación añade que la recaudación del ejercicio 2025/26 quedó además 1.100 millones de libras por debajo de la previsión formulada en marzo de 2023. La entidad vincula esa diferencia a unas estimaciones demasiado elevadas por parte de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria británica y la presenta como una señal de que la política fiscal aplicada sobre los destilados no está dando el resultado esperado por la Hacienda del país.

Ese dato, no obstante, mide ingresos tributarios y no permite deducir por sí solo cómo han evolucionado las ventas ni el volumen de whisky comercializado. La propia discusión gira sobre la recaudación por impuestos especiales, no sobre botellas vendidas ni sobre consumo final. En la práctica, la entrada fiscal depende de varios factores al mismo tiempo, entre ellos el nivel del gravamen, el comportamiento de la demanda, el traslado del impuesto al precio final y los cambios en el tipo de producto consumido.

La SWA sitúa este debate en un momento delicado para la industria. Recuerda que el Reino Unido es el quinto mayor mercado del whisky escocés y afirma que la situación interior pesa de forma directa sobre el sector. La patronal habla de una demanda internacional más débil, costes internos altos y secuelas de las alteraciones comerciales de los últimos años. También valora el acuerdo comercial entre el Reino Unido e India, pero subraya que sus efectos serán a largo plazo. Sobre Estados Unidos, añade que la retirada de aranceles abre margen de recuperación, aunque estima que el sector necesitará tiempo para rehacerse tras varios años de gravámenes intermitentes.

La organización también cuestiona el sistema impositivo sobre el alcohol ligado a la graduación, implantado por el anterior Gobierno en 2023. A su juicio, ese modelo mantiene e incluso amplía la diferencia de trato entre los destilados y otras categorías de bebidas alcohólicas. Según sus cálculos, una consumición de whisky o un cóctel con una o dos medidas puede equivaler a una o dos unidades de alcohol, por debajo de las 2,6 unidades de una pinta de fuerza media, y aun así los espirituosos llegan a pagar hasta cuatro veces más impuestos.

Esa comparación forma parte de una campaña más amplia de la patronal para revisar el trato fiscal a las bebidas espirituosas. La SWA afirma que el Reino Unido aplica el impuesto sobre destilados más alto entre las economías desarrolladas del G7 y el cuarto más alto de Europa. A partir de ahí, reclama un sistema que, a su juicio, se ajuste mejor al contenido de alcohol y reduzca la diferencia con la cerveza o la sidra.

Para reforzar su posición, la asociación recuerda varios precedentes. Afirma que entre 1997 y 2007, con el impuesto congelado, la recaudación por destilados pasó de 1.800 a 2.400 millones de libras, un aumento del 32%. También cita la rebaja del 2% aplicada en 2015, tras la cual los ingresos subieron un 4%, y el periodo 2017-2022, cuando el impuesto permaneció sin cambios y la recaudación avanzó un 20%. La patronal usa esos ejemplos para defender que una menor presión fiscal puede elevar la actividad y, con ello, la recaudación.

El sector del whisky escocés añade a ese razonamiento su peso económico. La SWA cifra en más de 40.000 los empleos apoyados por esta industria en Escocia y recuerda que su cadena de valor se extiende al resto del Reino Unido a través de la producción, la logística, la hostelería y la distribución. Con esa base, pide al Ejecutivo que aproveche el presupuesto del próximo 28 de octubre para aliviar la carga impositiva sobre los destilados y dar margen a nuevas inversiones.

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