El 68% de los estadounidenses apoya ampliar el envío directo de destilados
Solo 10 estados lo permiten, una desventaja para las pequeñas destilerías frente al vino
jueves 29 de octubre de 2026

El 68% de los estadounidenses de 21 años o más apoya cambiar la ley para ampliar el envío directo al consumidor de destilados, según un estudio difundido este miércoles, 28 de octubre, por Sovos ShipCompliant y la American Craft Spirits Association (ACSA). Entre los consumidores habituales de destilados artesanales, ese respaldo sube al 81%, y un 82% afirma que quiere poder comprar este tipo de productos de forma legal mediante envío directo.
La encuesta llega en un momento en que esa vía de venta sigue muy limitada en Estados Unidos. Sovos ShipCompliant y ACSA recuerdan que solo 10 estados y el Distrito de Columbia cuentan con autorización legal para el envío directo de destilados, frente a 49 estados y el Distrito de Columbia en el caso del vino. Esa diferencia sitúa a las pequeñas destilerías en una posición mucho más estrecha que la de las bodegas a la hora de vender fuera de su red local y acceder a clientes de otros territorios.
El estudio, elaborado por The Harris Poll por encargo de ambas entidades, se basa en entrevistas en línea realizadas del 17 al 19 de agosto a 2.001 adultos de 21 años o más en Estados Unidos. Dentro de ese grupo, 741 personas consumían destilados artesanales al menos una vez al mes. The Harris Poll sitúa el margen de precisión en ±2,5 puntos para el total de adultos consultados y en ±4,1 puntos para el subgrupo de consumidores mensuales de destilados artesanales, con un nivel de confianza del 95%.
Los datos recogen una pauta bastante estable en los últimos cinco años, según sus promotores. Entre los consumidores habituales de destilados artesanales, el 76% dice haber descubierto durante un viaje una referencia que quería comprar después en su lugar de residencia. Además, el 81% asegura que sería más probable que probara nuevos destilados si pudiera adquirirlos por envío directo, y el 77% afirma que es probable que los compre de ese modo en el futuro.
Para Alex Koral, asesor jurídico regulatorio de Sovos ShipCompliant, estas cifras apuntan a una demanda que no se ha reducido con el paso del tiempo. Koral sostiene que el envío directo puede dar acceso a productos que los consumidores conocen por reseñas de su comunidad o durante viajes y que luego no encuentran en sus tiendas habituales. A su juicio, ese sistema también abre nuevas opciones de negocio para destilerías y comercios, siempre dentro de un marco regulado.
El informe también vincula ese canal con ventas posteriores en tienda física. Entre los consumidores habituales de destilados artesanales que son propensos a comprar bebidas espirituosas por internet, el 94% dice que buscaría una marca en establecimientos después de haberla probado mediante envío directo. Dentro de ese grupo, casi la mitad, un 49%, afirma que sería muy probable que lo hiciera. Koral añade que esa respuesta ya era del 92% en 2024 y en 2025, lo que, a su entender, refuerza la idea de que el envío directo puede funcionar como puerta de entrada a la compra minorista tradicional.
La encuesta también mide el posible efecto sobre la fidelidad a las marcas. Entre los consumidores habituales, el 83% asegura que probaría otro destilado de una destilería que ofrezca compra directa, el mismo porcentaje afirma que compraría con más frecuencia a esa empresa y otro 83% dice que la recomendaría a familiares o amigos. Además, el 85% declara que tendría una mejor opinión de una destilería que ofreciera esta opción de compra.
Esa relación entre descubrimiento del producto, compra directa y presencia posterior en tienda interesa al sector de bebidas porque apunta a un canal que no sustituye necesariamente a la distribución minorista, sino que puede servir de apoyo para marcas pequeñas con poca implantación geográfica. En el caso de los destilados artesanales, donde muchas empresas dependen del tráfico local o del visitante que pasa por la destilería, una apertura legal más amplia podría facilitar ventas fuera de su mercado inmediato y ampliar el acceso comercial a productores de menor tamaño.
El punto de mayor atención regulatoria está ahora en California. La ley AB 1246 entró en vigor el 1 de enero y creó un nuevo marco para el envío directo de destilados. En junio, 43 destilerías habían obtenido las licencias necesarias. Sin embargo, la norma expirará el próximo 31 de diciembre y, por ahora, no se ha aprobado una prórroga durante el periodo legislativo de 2026. Si no cambia esa situación, el número de estados con permiso legal para este tipo de ventas se reducirá.
Emily Pennington, consejera delegada de ACSA, sostiene que las preferencias de los consumidores son claras y que atender esa demanda es cada vez más una necesidad empresarial para muchas destilerías. Pennington añade que el envío directo ofrece a los productores artesanales una vía relevante para llegar al comprador en el formato y por el canal que este prefiere, aunque subraya que cualquier ampliación debe ir acompañada de reglas eficaces y de las consideraciones regulatorias y sociales propias del transporte de alcohol.
Además de California, Sovos ShipCompliant y ACSA citan a Misuri, Hawái, Dakota del Sur e Iowa como territorios a seguir de cerca mientras sus responsables políticos estudian el futuro del envío directo de destilados. La evolución de esas decisiones puede influir no solo en el acceso del consumidor, sino también en el reparto de oportunidades dentro del mercado estadounidense de bebidas alcohólicas, donde el vino lleva años con una red de venta directa mucho más extendida que la de los destilados.