Bushmills encadena dos años de caída de ventas tras facturar 52,3 millones de libras
La destilería eleva el beneficio hasta 9,8 millones con existencias valoradas en 217,9 millones de libras
jueves 15 de octubre de 2026

The Old Bushmills Distillery cerró 2025 con una facturación de 52,3 millones de libras esterlinas y encadenó así dos ejercicios seguidos de bajada de ingresos. Las cuentas de la compañía, conocidas este miércoles, 14 de octubre, recogen al mismo tiempo una leve mejora del beneficio antes de impuestos y unas existencias valoradas en 217,9 millones de libras.
La cifra de negocio bajó en 1,6 millones frente a 2024, cuando la destilería ingresó 53,9 millones. El retroceso ronda el 3%. Si la comparación se amplía a 2023, cuando la facturación fue de 56,8 millones, la caída acumulada en dos años asciende a 4,5 millones, cerca del 7,9%.
Pese a ese descenso en ventas, el beneficio antes de impuestos pasó de 9,6 millones en 2024 a 9,8 millones en 2025. El aumento es de 0,2 millones, alrededor del 2,1%. Esa evolución implica además una mejora de la rentabilidad sobre ingresos: el resultado antes de impuestos equivale a cerca del 18,7% de la facturación de 2025, frente al 17,8% del ejercicio anterior.
La otra gran magnitud del balance es el valor de las existencias al cierre de 2025. Los 217,9 millones contabilizados superan en más de cuatro veces la facturación anual de la empresa. En el negocio del whisky, esta partida suele incluir destilado en maduración durante varios años, además de producto terminado y otros materiales ligados a la producción y la venta.
Bushmills produce whiskey en el condado de Antrim, en Irlanda del Norte, y comercializa sus referencias en el Reino Unido y en otros mercados internacionales. The Old Bushmills Distillery está considerada oficialmente la destilería de whiskey con licencia más antigua del mundo, un elemento que la compañía utiliza como parte de su posicionamiento de marca.
La matriz última de Bushmills es Becle, grupo mexicano de bebidas. Las cifras de 2025 muestran, por tanto, una empresa con menos ingresos que en 2024 y 2023, un resultado antes de impuestos ligeramente superior al del último ejercicio y un volumen contable de existencias muy elevado dentro de una actividad en la que el envejecimiento del producto forma parte del proceso industrial.