Treasury Wine Estates asume un golpe de 558,4 millones de dólares por su ajuste en Estados Unidos

La bodeguera recortará producción en la North Coast ante el exceso de capacidad y las débiles perspectivas de demanda

Martes 11 de Agosto de 2026

Treasury Wine Estates, una de las compañías vitivinícolas más grandes del mundo con sede en Australia, reducirá desde este 2026 los volúmenes de producción de sus viñedos en la North Coast de Estados Unidos, dejará otros en reposo para rebajar la cantidad anual de uva que entra en su red y aplicará nuevas depreciaciones sobre activos, existencias y marcas en ese mercado. La compañía australiana calcula que estas medidas añadirán en el ejercicio 2026 un cargo extraordinario neto de impuestos de 558,4 millones de dólares, además de la depreciación ya registrada en el primer semestre.

La empresa comunicó este martes, 11 de agosto, que la revisión de su negocio en Estados Unidos busca reequilibrar su cadena de suministro y acelerar la mejora de la rentabilidad futura de su división de las Américas. Treasury Wine Estates facturó en 2025 en torno a 1.700 millones de dólares y cuenta con más de 10.000 hectáreas en propiedad o gestión en varios países. Su cartera incluye marcas como Penfolds, Daou Vineyards, 19 Crimes, Pepperjack, Squealing Pig, Wynns, Matua, Beaulieu Vineyard, Frank Family Vineyards y Castello di Gabbiano.

La reducción de actividad en la North Coast irá acompañada de una depreciación de activos para reflejar un menor uso futuro previsto en toda la red estadounidense, tanto en viñedos propios como arrendados. La compañía también rebajará el valor de sus existencias, sobre todo vino a granel, que prevé colocar en los mercados de vino a granel y mediante reclasificaciones internas.

Treasury ya había avanzado a comienzos de junio una revisión estratégica y operativa de sus actividades en las Américas con el objetivo de mejorar la rentabilidad para el accionista. Entonces señaló que una de las cuestiones centrales del análisis era el desequilibrio estructural de su cadena de suministro en Estados Unidos. La empresa relaciona esa situación con el deterioro de las perspectivas de demanda que comunicó en diciembre, que derivó en exceso de capacidad en viñedos, bodegas e instalaciones de envasado, además de niveles altos de existencias procedentes de las últimas vendimias.

La compañía añade que estas actuaciones se suman a las ya incluidas en su programa Ascent, presentado en el Investor Day. Ese plan contemplaba una reducción de superficie de viñedo y la transformación de instalaciones de vinificación y envasado para adaptarlas a la futura configuración de la cartera del grupo. El propósito, según la empresa, es acelerar la mejora de la rentabilidad de la región de las Américas a medio plazo.

La depreciación de marcas afectará sobre todo a Daou, Frank Family Vineyards y Beaulieu Vineyard, todas ellas en California, tras la revisión de sus valores contables a 30 de junio de 2026. Treasury precisa que esta rebaja se añade a la ya recogida en los resultados semestrales.

En paralelo, el grupo prevé que su EBITS del ejercicio 2026, antes de partidas extraordinarias y todavía sin auditoría, se sitúe en 492,3 millones de dólares. Esa cifra queda por encima del rango de previsión de entre 480 y 490 millones comunicado en su Investor Day y la empresa lo atribuye principalmente al comportamiento de Penfolds.

Para 2027, Treasury anticipa unas cifras en línea con las de 2026. La compañía sostiene que el mejor rendimiento de Penfolds y los ahorros derivados de Ascent compensarán la evolución de sus actividades en Estados Unidos mientras continúa el reequilibrio de existencias en los clientes.

El consejero delegado de Treasury, Sam Fischer, afirmó que la empresa está aplicando medidas “proactivas y firmes” para ajustar la oferta a una previsión estricta de la demanda futura en un mercado del vino estadounidense que está cambiando. Fischer añadió que tanto el programa Ascent como la revisión estratégica de las opciones para el futuro del negocio en Estados Unidos avanzan de forma positiva y que la dinámica de fondo del grupo sigue siendo favorable.