La Escuela de Sumillería de La Rioja abre matrícula para un máster de 600 horas
La segunda edición arrancará en Logroño con más de cincuenta docentes y un programa con viajes por España, Portugal y Francia
lunes 27 de julio de 2026
La Escuela de Sumillería de La Rioja mantiene abierto el proceso de inscripción para la segunda edición de su Máster en Sumillería, que comenzará el próximo 28 de septiembre en el Centro de la Cultura del Rioja, en Logroño. La formación está impulsada por la Asociación Sumilleres de La Rioja y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Logroño, el Gobierno de La Rioja y el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, además de bodegas y empresas colaboradoras del sector vitivinícola.
El programa ofrece 600 horas de formación a lo largo de un curso académico. Las clases presenciales se concentran principalmente los lunes y se completan con catas, talleres, visitas a bodegas, asistencia a ferias, encuentros con profesionales y viajes académicos. La Escuela explica que este formato busca facilitar la compatibilidad entre los estudios y la actividad profesional.
Las personas interesadas ya pueden solicitar información y formalizar la matrícula. El importe actual del máster es de 6.000 euros y la organización indica que existe posibilidad de financiación y bonificación a través de FUNDAE.
La segunda edición se pone en marcha mientras la primera promoción entra en su tramo final. El primer curso comenzó el 29 de septiembre de 2025 con catorce estudiantes de perfiles, países de origen y trayectorias distintas. En este momento, el alumnado afronta el periodo de prácticas externas o el desarrollo del proyecto final, una fase orientada a aplicar en el ámbito profesional lo aprendido durante el curso.
La primera edición aún no ha concluido. Quedan varias sesiones formativas y un viaje académico a Burdeos, con el que se cerrará el calendario de un año de aprendizaje dentro y fuera del aula. Durante estos meses, los estudiantes han participado en clases, talleres, catas, visitas técnicas y desplazamientos a zonas vitivinícolas como Rioja, Jerez, Galicia, Douro, Oporto y Ribera del Duero. También han asistido a encuentros y ferias profesionales.
La Escuela de Sumillería de La Rioja señala que uno de los rasgos del máster es su estructura docente. A lo largo del curso participan más de cincuenta profesores vinculados a distintos ámbitos del sector. Cada semana, el alumnado recibe formación de uno o dos especialistas procedentes de disciplinas como la sumillería, la viticultura, la enología, la gastronomía, la comunicación, el marketing o la psicología.
Entre los docentes citados por la organización figuran Ferran Centelles, Fernando Mora MW, Willy Pérez, Marta Cortizas, Alberto Ruffoni, Rodrigo Méndez, Tomás Ucha, Manu Jiménez, Valeria Gamper y Ángel Amurrio, junto a sumilleres, viticultores, enólogos y responsables de bodegas. La dirección de la Escuela añade que el equipo acompaña al alumnado durante todo el curso tanto en la evolución académica como en las prácticas y los proyectos finales.
El contenido del máster no se limita al vino. Aunque esa materia ocupa el eje central del programa, la formación incluye también gastronomía, análisis sensorial, servicio, comunicación, marketing, psicología, gestión de sala y otras bebidas. Según la Escuela, el curso está dirigido tanto a profesionales en activo que quieren ampliar su cualificación como a personas que buscan orientar su futuro hacia la hostelería, las bodegas, el enoturismo, la distribución, la comunicación, el marketing o la gestión del vino.
La matrícula incluye la totalidad del programa académico. La organización precisa que el importe cubre las clases, los vinos, el material y los productos empleados en catas, además de talleres, visitas técnicas y viajes formativos. También están incluidos los desplazamientos, los alojamientos y las comidas en las salidas previstas.
La Asociación Sumilleres de La Rioja enmarca esta oferta formativa en la necesidad de reforzar la preparación de los profesionales vinculados al vino. La entidad sostiene que la profesionalización de quienes elaboran, comunican, recomiendan y sirven el vino puede contribuir a mejorar la posición de las empresas, enriquecer la experiencia del visitante y reforzar la proyección de Logroño y La Rioja como destinos enogastronómicos.