Jueves 16 de Abril de 2026
El mercado internacional del vino de alta gama cerró marzo con movimientos leves en los principales índices, que bajaron algo durante el mes, aunque siguen en terreno plano o con una ligera subida en lo que va de año. Según el informe mensual de Vinum Fine Wines, la relación entre ofertas de compra y venta siguió mejorando y también aumentó el interés desde Estados Unidos. El volumen de operaciones va al alza.
La firma señala que, pese a la volatilidad en los grandes mercados financieros y a las tensiones comerciales, los precios del vino de alta gama se han movido con calma. En su lectura del mercado, esa estabilidad no responde a una falta de actividad, sino a una fase de espera por parte de compradores y vendedores mientras se aclaran varios factores externos.
Vinum Fine Wines afirma que su facturación en el primer trimestre subió 35% respecto al mismo periodo del año pasado. Es su segundo mejor primer trimestre desde que tiene registros. La empresa mantiene una postura prudente y dice que sigue atenta a nuevas oportunidades de compra y venta.
Por regiones, Burdeos concentró el doble de volumen que Borgoña y entre ambas sumaron dos tercios del total negociado por la casa. En marzo hubo operaciones en 17 regiones distintas, entre ellas Canterbury, Madeira, Escocia y Yunnan. La firma también vendió formatos grandes y pequeños de primeros crecimientos de Burdeos y botellas ex château de Château Lafite.
Sassicaia en gran formato tuvo demanda desde varios mercados, igual que Le Pin y Petrus. Champagne aportó una parte relevante del negocio gracias a una partida de Bollinger Grand Année Rosé. En Escocia, Macallan volvió a aparecer en las transacciones. Dentro de Italia, Toscana mantuvo un peso mucho mayor que Piamonte, que sigue con menos salida entre la clientela de la casa.
En Borgoña, el índice Liv-ex Burgundy 150 registró una caída cercana al 1% en marzo. Al mismo tiempo, la casa de subastas estadounidense Acker anunció ventas por 25 millones de dólares y dijo haber fijado 460 nuevos récords. La pieza más cara fue una botella de Romanée-Conti 1945, adjudicada por 812.000 dólares.
Ese resultado vuelve a poner sobre la mesa la diferencia entre los precios en subastas estadounidenses y los del mercado europeo. El informe recuerda que en Estados Unidos siguen vigentes aranceles del 15%, lo que puede empujar al alza las pujas finales frente a Europa. También apunta a que pudo haber un exceso de entusiasmo entre los compradores presentes en la sala.
De cara a abril, el sector mira ya a la campaña Bordeaux en primeur. Es un periodo que suele mover poco negocio por las vacaciones de Semana Santa, pero también sirve para medir el interés por las nuevas añadas y para cerrar contactos entre productores, negociantes y distribuidores.
Vinum Fine Wines sostiene que apoya esta campaña porque siempre hay vinos que encuentran salida y porque permite mantener relaciones comerciales activas. Aun así, admite que el sistema ya no pesa como antes en la marcha anual del comercio británico. El propio Edouard Moueix ha dicho en Decanter que si la campaña Bordeaux 2025 no funciona, el en primeur estaría muerto.
La dificultad principal es que existen añadas comparables en el mercado secundario a precios inferiores a los de salida. Esa diferencia ha restado atractivo a muchas ofertas nuevas. Algunos productores argumentan que no quieren rebajar el valor de lo ya lanzado, pero la firma considera que el mercado secundario manda cada vez más sobre el primario.
El informe también pone el foco en las tensiones en Oriente Próximo y su posible efecto sobre la inflación y los costes logísticos. Como ejemplo, cita el encarecimiento reciente de productos como los huevos de Pascua pese a la caída del precio del cacao. En el caso del vino fino almacenado en bodega o almacén, Vinum Fine Wines cree que ese impacto es menor porque el producto ya está embotellado y no depende tanto de materias primas ni de procesos industriales largos.
La casa concluye que el mercado sigue activo, aunque con prudencia por parte de los operadores y con atención puesta en los próximos movimientos comerciales y geopolíticos.