Miércoles 04 de Marzo de 2026
El sector vitivinícola de Mendoza atraviesa una situación difícil, según un informe presentado este miércoles, 4 de marzo, por el bloque de diputados del Partido Justicialista (PJ) en la Legislatura provincial. El documento, elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y del INDEC, señala una caída fuerte en las exportaciones de vino argentino y un aumento importante en las importaciones. El presidente del bloque, Germán Gómez, pidió respuestas al Gobierno provincial y reclamó medidas urgentes para evitar mayores daños a la economía regional.
El informe presentado por Gómez pone el foco en la evolución negativa de las exportaciones. En 2020, Argentina exportó 193.300.000 litros de vino, cifra que bajó a 115.966.000 litros en 2021 y a 52.112.000 litros en 2024. Según el legislador, los datos oficiales de 2025 aún no están disponibles, pero se espera que sean inferiores a los del año anterior. Esto supone una reducción del 73% en apenas cuatro años.
Gómez explicó que esta caída afecta especialmente a Mendoza, principal provincia productora del país. Además, comparó la situación argentina con la de Chile, principal rival en el mercado internacional, que no ha sufrido una baja similar en sus exportaciones. Según el diputado, esto se debe a diferencias en las políticas aplicadas por ambos países.
El informe también señala un aumento fuerte de las importaciones de vino. Mientras las exportaciones caían, las compras al exterior crecieron hasta multiplicarse por 18 en el mismo periodo. Gómez afirmó que esta situación perjudica la competitividad del sector local y consideró innecesario importar grandes volúmenes cuando Mendoza cuenta con capacidad productiva suficiente.
La crisis también afecta a los trabajadores y productores primarios. El precio pagado por la uva ha bajado mucho respecto al año pasado, mientras los costes de producción suben por la inflación. Gómez detalló que el año pasado el tacho se pagaba a $550 y este año debería rondar los $715 para cubrir los gastos, pero actualmente se paga entre $210 y $250. Esta diferencia deja a muchos productores sin margen para sostener su actividad.
En paralelo, varios viñedos han cerrado y contratistas han realizado protestas ante la pérdida de rentabilidad y la incertidumbre sobre el futuro del sector. El informe advierte sobre el impacto social que puede tener esta situación si no se toman medidas rápidas.
Como respuesta a este escenario, el PJ anunció que citará al ministro de Producción provincial, Rodolfo Vargas Arizu, para pedir explicaciones sobre los datos presentados y conocer la postura oficial ante la crisis. El bloque propone crear una mesa de diálogo entre el Gobierno provincial y los actores del sector vitivinícola y reclama la creación de un fondo de emergencia para asistir a productores y trabajadores afectados.
Gómez subrayó que es necesario coordinar acciones con el Gobierno nacional para buscar soluciones estructurales y evitar que la crisis se agrave. El legislador insistió en que la vitivinicultura es una actividad clave para Mendoza y requiere atención prioritaria por parte de las autoridades.
El informe presentado este miércoles busca abrir un debate público sobre la situación actual del sector e impulsar medidas concretas para revertir la tendencia negativa registrada en los últimos años.