La retirada de productos con cobre amenaza la viticultura ecológica en Francia

Martes 24 de Febrero de 2026

El sector alerta de riesgos para el 20% de viñedos ecológicos y reclama soluciones ante el avance del mildiu

Los viticultores franceses han mostrado su preocupación por la posible retirada de varios productos a base de cobre, fundamentales tanto en la viticultura ecológica como en la convencional. La alarma se produce después de que, el pasado mes de julio, 17 productos que contienen cobre no recibieran la autorización para seguir comercializándose. Según la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (Anses), los fabricantes no presentaron la documentación necesaria sobre el impacto de estos productos.

La decisión afecta directamente al sector, ya que el cobre es considerado un elemento básico en la protección de los viñedos frente al mildiu, un hongo que afecta a las vides y cuya presencia aumenta en años lluviosos. Pierre-Henri Cosyns, representante de la Federación Nacional de Agricultura Biológica (FNAB), explicó ante los medios que el uso del cobre ha sido esencial durante los últimos 150 años en Francia. Además, señaló que en las dos últimas décadas el sector ha reducido a la mitad las dosis empleadas.

La medida entrará en vigor a partir de 2027. De los productos afectados, solo dos han sido autorizados nuevamente, aunque con restricciones más estrictas en su uso. Otros diez siguen disponibles y siete más están pendientes del informe de la agencia sanitaria italiana antes de pasar por el análisis definitivo de Anses.

Los viticultores critican especialmente las limitaciones impuestas sobre la frecuencia de aplicación, que ahora se fija en un máximo de una vez cada siete días. Consideran que estas restricciones reducen su capacidad para proteger los cultivos, especialmente en un momento en el que las condiciones climáticas están cambiando y se observa un aumento de la humedad. Bernard Farges, del Comité Nacional de Interprofesiones del Vino (CNIV), subrayó que el cambio climático implica más humedad y, por tanto, una mayor necesidad de cobre para combatir enfermedades como el mildiu.

El sector teme que estas medidas puedan llevar a algunos productores ecológicos a abandonar este tipo de agricultura. Actualmente, el 20% de la superficie vitícola francesa está dedicada a la producción ecológica. Por este motivo, organizaciones como FNAB, France Vin Bio y la Confederación Nacional de AOC Vitícolas (CNAOC) han solicitado la intervención de las autoridades públicas y han anunciado su intención de sumarse a los recursos legales presentados por los fabricantes.

Por su parte, Anses recuerda que el cobre es un oligoelemento cuya toxicidad está demostrada cuando se superan ciertos niveles. Charlotte Grastilleur, directora general adjunta del organismo, explicó que existen valores toxicológicos de referencia y que su objetivo es comprobar si se alcanzan o no esos límites a través de diferentes vías: inhalación, contacto cutáneo o ingestión por parte del consumidor. Grastilleur añadió que los expedientes presentados por las empresas no incluían toda la información necesaria sobre conformidad, límites de residuos y exposición laboral. Sin embargo, precisó que las compañías pueden aportar información adicional para completar sus solicitudes.

El debate sobre el uso del cobre en la viticultura francesa sigue abierto mientras se espera una resolución definitiva sobre los productos pendientes y posibles cambios en la normativa europea sobre fitosanitarios.