Maurizio Limiti
Sábado 14 de Febrero de 2026
El pasado 30 de enero concluyó la subasta de las botellas de vino y licores de un local milanés incautado, con el objetivo de saldar las deudas derivadas de un procedimiento judicial. Entre los lotes figuraban botellas de gran valor, no solo de champán, sino también vinos y licores de alto prestigio, entre ellos Petrus, La Tâche, Romanée, Krug, Dom Pérignon y otros.
La subasta formó parte de las medidas dispuestas tras el acuerdo judicial alcanzado por el empresario Davide Lacerenza, condenado a 4 años y 8 meses al término de la investigación por delitos de drogas, encubrimiento y explotación de la prostitución vinculados al local milanés del que era propietario, la Gintoneria.
Entre los bienes, valorados en casi un millón de euros y bajo custodia judicial de la Fiscalía de Milán, se adjudicaron botellas muy renombradas: seis botellas de champán Selosse Brut Rosé por 3.300 euros; una botella de Selosse Millésimé 2007 por 950 euros; un magnum de Cristal 2008 por 850 euros; una botella de tequila Clase Azul Ultra Extra Añejo por 700 euros; varias botellas de Vega Sicilia Único 2006 por 400 euros; y un magnum de Petrus 1993 por poco menos de 2.600 euros.
Sin embargo, lo más interesante de la subasta fue la presencia de algunas joyas y rarezas de la viticultura italiana, vinos poco frecuentes en el mercado y cargados de valor histórico y simbólico. Entre ellos destacaron el Amarone della Valpolicella Classico de la bodega Speri de 1988, el Barolo Vite Talin 2013 de Luciano Sandrone y el Montebuono de Barbacarlo de 1986.
El Amarone 1988 de Speri pertenece a una de las casas fundamentales de Valpolicella Classica. Fundada en el siglo XIX, la bodega ha sido un referente constante por su coherencia estilística y su defensa del territorio. Bajo el liderazgo de Carlo Speri, fallecido en enero de 2026, la bodega desempeñó un papel decisivo en el reconocimiento del Amarone como vino autónomo, contribuyendo a sentar las bases de su prestigio internacional. El Vigneto Monte Sant'Urbano 1988 es considerado una referencia absoluta de la denominación: un vino de extraordinario equilibrio, capaz de conjugar concentración, frescura y complejidad aromática tras décadas de evolución, y ejemplo paradigmático de la visión de elegancia y longevidad que definió el trabajo de Speri.
El Barolo Vite Talin 2013 de Luciano Sandrone representa, por su parte, una de las expresiones más singulares y personales del Nebbiolo contemporáneo. Nacido de una única vid descubierta en 1987 y estudiada durante décadas antes de ser vinificada por separado, el Vite Talin se aleja de la noción clásica de cru para centrarse en la identidad genética y morfológica de una planta excepcional. La añada 2013 combina potencia y finura, con taninos maduros, acidez vibrante y una profundidad que apunta claramente a una larguísima capacidad de envejecimiento. Más que un Barolo convencional, es una reflexión sobre el tiempo, la paciencia y el potencial expresivo del Nebbiolo llevado a su límite.
El Barbacarlo Montebuono 1986, es uno de los vinos más icónicos y radicales de la Lombardía vitivinícola. Procedente de una única colina en el Oltrepò Pavese, Montebuono es inseparable de la figura de Lino Maga, quien desde los años cincuenta defendió una idea de vino basada en la identidad absoluta del viñedo, al margen de modas, denominaciones rígidas o consensos comerciales. Elaborado tradicionalmente a partir de Croatina, Uva Rara y Vespolina, el Montebuono es un vino de estructura imponente, evolución lenta y carácter profundamente territorial. La añada 1986 corresponde a una fase histórica en la que el vino ya se había consolidado como una rareza de culto.
En conjunto, estas botellas transformaron una subasta judicial en una radiografía inesperada de la alta viticultura europea, donde junto a iconos consagrados convivieron verdaderas joyas italianas, profundamente ligadas a la historia, la visión y el carácter de quienes las hicieron posibles.