Un estudio asocia la Dieta Mediterránea con vino a un 33% menos de mortalidad

Jueves 12 de Febrero de 2026

El análisis de más de 30.000 personas durante 22 años refuerza el papel del consumo moderado de vino en la salud

La revista European Heart Journal ha publicado una investigación que relaciona el consumo moderado de vino, integrado en la Dieta Mediterránea, con una reducción significativa del riesgo cardiovascular y de la mortalidad total. El estudio, en el que han participado el Dr. Ramón Estruch del Hospital Clínic de Barcelona y el Dr. Miguel Ángel Martínez-González de la Universidad de Navarra y la Harvard T.H. Chan School of Public Health, ha evaluado a más de 30.000 personas durante periodos de seguimiento de hasta 22 años.

La investigación se ha basado en el análisis de dos grandes cohortes españolas: el ensayo PREDIMED y el proyecto SUN. Los resultados muestran que una mayor adherencia a la Dieta Mediterránea se asocia con menor riesgo cardiovascular y menor mortalidad total, y que estos efectos son más marcados cuando el patrón dietético incluye el consumo moderado de vino.

En concreto, el estudio revela que la adherencia a la Dieta Mediterránea con consumo moderado de vino se relaciona con una reducción más pronunciada del riesgo cardiovascular que cuando no se tiene en cuenta esta bebida. El análisis combinado de ambas cohortes encontró una asociación significativa entre el consumo moderado de vino dentro del patrón mediterráneo y una menor mortalidad total.

Los autores advierten que estos efectos favorables no se observaron en consumos elevados, definidos a partir de tres copas diarias, y que algunos análisis diseñados para minimizar sesgos no alcanzaron significación estadística. El estudio destaca la integración de datos de un ensayo clínico aleatorizado y una cohorte prospectiva de larga duración, lo que refuerza la solidez de los resultados y permite examinar el papel específico del vino dentro de la Dieta Mediterránea, un aspecto poco abordado en investigaciones previas.

En el ensayo PREDIMED, que incluyó 7.447 participantes con alto riesgo cardiovascular seguidos durante 4,8 años para eventos cardiovasculares y 17 años para mortalidad, se observó que las personas con buena adherencia a la Dieta Mediterránea y consumo moderado de vino (hasta una copa al día) presentaron un 45% menos de riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con quienes tenían baja adherencia. Además, la combinación de Dieta Mediterránea y consumo moderado de vino se asoció a una reducción del riesgo de muerte del 33%.

La cohorte SUN, con 23.133 participantes más jóvenes seguidos durante 22 años, corroboró estos hallazgos. Al combinar los datos de ambos estudios, se observó que el consumo de vino en el marco de la Dieta Mediterránea reducía de forma estadísticamente significativa la mortalidad total.

El Dr. Ramon Estruch señala que el consumo moderado de vino debe considerarse como parte de un patrón alimentario saludable, no como un elemento aislado. La Dieta Mediterránea se caracteriza por el uso de aceite de oliva virgen extra, frutas, verduras, legumbres, frutos secos y pescado. El estudio no promueve el inicio del consumo de vino en personas abstemias, sino que documenta los posibles beneficios asociados al consumo moderado dentro de un patrón dietético saludable y un estilo de vida equilibrado.

FIVIN ha anunciado que continuará impulsando la investigación científica sobre los posibles efectos del consumo moderado de vino y su relación con un estilo de vida saludable, siempre desde el rigor científico y la responsabilidad, promoviendo la cultura del consumo moderado y responsable.

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