Bodegas Vivanco propone experiencias de vino y bienestar para celebrar San Valentín

Viernes 06 de Febrero de 2026

La bodega riojana ofrece enoturismo, cosmética de uva y un vino dulce especial para el 14 de febrero

Bodegas Vivanco plantea este mes de febrero una celebración de San Valentín alejada de los regalos materiales y centrada en el bienestar, el tiempo compartido y la cultura del vino. La propuesta, impulsada desde Briones, en La Rioja, combina enoturismo, productos vinculados al cuidado personal y una de sus elaboraciones más singulares, con el objetivo de ofrecer experiencias ligadas al disfrute pausado y al conocimiento.

Una de las iniciativas principales es la Tarjeta de Experiencias Vivanco, pensada para regalar visitas a la bodega y al Museo Vivanco de la Cultura del Vino. La tarjeta permite acceder a recorridos por las instalaciones y a un museo que recorre la historia del vino desde una mirada didáctica y sensorial. Esta propuesta llega en un momento en el que la bodega ha sido situada en el puesto 24 del listado World's Best Vineyards 2025, tras escalar siete posiciones respecto al año anterior, y figura de nuevo entre las ocho bodegas españolas incluidas en el top 50 de este ranking internacional.

La celebración se completa con Vinessensia, la línea cosmética desarrollada por Vivanco a partir de las propiedades antioxidantes de la uva. Se trata de una gama de productos que traslada al ámbito del cuidado personal algunos de los elementos presentes en el viñedo y el vino, con la intención de unir bienestar, belleza y rituales de descanso, tanto como regalo para terceros como para el autocuidado.

El vino también tiene un papel central en esta propuesta de San Valentín con la Colección Vivanco Dulce de Invierno, una elaboración naturalmente dulce procedente de vendimias tardías de invierno. Se elabora a partir de uvas botritizadas de Garnacha, Graciano, Mazuelo y Tempranillo, variedades tradicionales de Rioja, y responde a un estilo delicado y personal, pensado para acompañar aperitivos o sobremesas.

Este vino forma parte de un proyecto de investigación desarrollado durante años por Rafael Vivanco con la intención de recuperar los vinos dulces tradicionales riojanos, conocidos como "supurados". Estas elaboraciones, hoy poco habituales, se producían a partir de uvas pasificadas durante el invierno en los altos de las casas, una práctica ligada a la memoria vitivinícola de la zona.

Vivanco tiene su origen en una familia dedicada al viñedo y al vino desde hace cuatro generaciones. En 2004, la familia puso en marcha en Briones un proyecto que unía bodega, museo y actividades culturales con la intención de compartir su visión de la cultura del vino. Desde entonces, el vino ha sido el eje de un trabajo que combina elaboración, divulgación y enoturismo, con una bodega de enfoque contemporáneo, una fundación dedicada al conocimiento y un espacio de experiencias que supera los 9.000 metros cuadrados dedicados al arte, la gastronomía y la historia del vino.