Jueves 22 de Enero de 2026
La ministra de Economía y Agricultura de Renania-Palatinado, Daniela Schmitt, inauguró este jueves, 22 de enero, los Moselweinbautage 2026 en Wittlich. Durante su intervención, Schmitt advirtió sobre la situación complicada que atraviesa el sector vitivinícola en la región del Mosela y pidió medidas orientadas al mercado, mayor capacidad de venta y un marco político estable para asegurar el futuro de las bodegas.
Schmitt explicó que el sector del vino se encuentra bajo presión debido a varios factores. Entre ellos, mencionó el aumento de los costes de producción, los cambios en los hábitos de consumo y la presión constante sobre los precios. Según la ministra, estos problemas afectan a muchas explotaciones y dificultan su viabilidad económica. Subrayó que el objetivo principal debe ser crear canales de venta sólidos, estabilizar los mercados y ayudar a las bodegas a prepararse para el futuro. “Sin ventas no hay valor añadido, y sin valor añadido no hay futuro para las explotaciones”, afirmó.
La ministra también señaló que el vino alemán ha perdido presencia en el mercado nacional. Por ello, insistió en la necesidad de mejorar la comunicación sobre el origen del producto y adaptar los mensajes para llegar a nuevos públicos. Para lograrlo, Renania-Palatinado trabaja junto al Instituto Alemán del Vino y las asociaciones regionales en campañas conjuntas de promoción.
En relación con el comercio internacional, Schmitt recordó que la exportación sigue siendo fundamental para muchas bodegas del Mosela, Saar y Ruwer. Sin embargo, advirtió sobre las incertidumbres internacionales, como la posibilidad de nuevos aranceles en Estados Unidos tras recientes declaraciones de Donald Trump. Explicó que estos aranceles encarecen artificialmente los productos e impiden el acceso a mercados clave. Por este motivo, defendió la necesidad de diversificar destinos de exportación y reducir dependencias.
Schmitt también se refirió a las negociaciones europeas sobre el llamado “paquete del vino” que concluyeron a finales de 2025. Este acuerdo introduce cambios como una mayor flexibilidad en el etiquetado, instrumentos para gestionar crisis y medidas para fomentar la estabilidad del mercado. Además, incluye la posibilidad de utilizar la eliminación de viñedos como herramienta de apoyo y flexibiliza el sistema de autorizaciones para nuevas plantaciones. La ministra recalcó que estas medidas deben desarrollarse junto al sector para garantizar su aceptación.
Por otro lado, Schmitt pidió al Gobierno federal que adapte rápidamente las normativas necesarias para aplicar estas medidas. Afirmó que los instrumentos legales solo son útiles si pueden aplicarse en la práctica y no quedan limitados al papel.
De cara al futuro, Schmitt habló sobre la reforma prevista de la Política Agraria Común a partir de 2028. Defendió que el vino debe seguir siendo tratado como un cultivo especial dentro de esta política y recibir una atención adecuada. También reiteró su apoyo al principio del origen como garantía de calidad para los vinos alemanes y abogó por reforzar este criterio en la legislación vitivinícola.
Al finalizar su intervención, Schmitt agradeció a quienes organizaron los Moselweinbautage 2026 y a los ponentes por su contribución técnica. Dirigió un agradecimiento especial a los viticultores por su trabajo diario en favor del sector, del paisaje rural y del mantenimiento de una actividad que forma parte importante del país. Señaló que las autoridades tienen la responsabilidad de acompañarles con medidas fiables y eficaces.