Miércoles 21 de Enero de 2026

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, respondió este martes a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la imposición de aranceles del 200% a los vinos franceses. Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, Macron afirmó que ni Francia ni Europa aceptarán “pasivamente la ley del más fuerte”. Según el mandatario francés, ceder ante estas presiones supondría una pérdida de soberanía para Europa.
Macron defendió la necesidad de mantener la soberanía territorial y el respeto al Estado de derecho, incluso en un momento que describió como una etapa internacional sin reglas claras. El presidente francés señaló que la Unión Europea podría responder con sanciones comerciales propias si Washington sigue adelante con sus amenazas.
Estados Unidos anunció que ocho países europeos podrían enfrentarse a un arancel del 10% sobre sus exportaciones a partir del 1 de febrero si no apoyan la propuesta estadounidense para adquirir Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Si no se alcanza un acuerdo, el arancel subiría al 25% en junio. Los países afectados serían Dinamarca, Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia, Noruega, Finlandia y Países Bajos.
Trump también amenazó este lunes con imponer aranceles de hasta el 200% sobre el vino y el champán franceses después de que Macron rechazara participar en su iniciativa “Board of Peace”, inicialmente creada para supervisar la reconstrucción de Gaza y ahora ampliada a otros conflictos internacionales. Macron aprovechó su intervención en Davos para pedir la eliminación de los aranceles y subrayó que no tiene sentido mantener barreras comerciales ni aceptar nuevas amenazas.
El presidente francés calificó la acumulación de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos como “inaceptable”, especialmente cuando se utilizan como herramienta contra la soberanía territorial. Macron pidió mayor cooperación entre los países europeos y advirtió que sin una gobernanza colectiva, la cooperación se convierte en una competencia constante.
Estados Unidos es el principal mercado exterior para los vinos y licores franceses, con exportaciones valoradas en 3.800 millones de euros en 2024. Actualmente, estos productos afrontan un arancel del 15%. Los productores franceses llevan tiempo solicitando su eliminación tras el acuerdo comercial alcanzado entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el verano pasado.
El sector de las bebidas alcohólicas conoce bien las consecuencias de los aranceles. En agosto de 2025, un grupo formado por 57 productores y asociaciones del sector advirtió que un posible arancel del 15% sobre productos europeos podría reducir las ventas estadounidenses en casi 2.000 millones de dólares y poner en riesgo unos 25.000 empleos. Grandes empresas como Diageo y Pernod Ricard respaldaron esta advertencia y señalaron que los precios más altos afectarían a bares y restaurantes en todo Estados Unidos.
Trump también anunció el 13 de enero que cualquier país que comercie con Irán afrontará un arancel del 25% sobre todas sus operaciones con Estados Unidos. Esta medida se produce tras la represión violenta de protestas antigubernamentales en Irán. La Casa Blanca no ha aclarado cómo se aplicará este nuevo arancel ni qué socios comerciales quedarán afectados.
En relación con Groenlandia, los líderes europeos acordaron reunirse este jueves por la noche en Bruselas para celebrar una cumbre extraordinaria sobre este asunto. La Unión Europea podría activar aranceles sobre productos estadounidenses por valor de 93.000 millones de euros si no se resuelve el conflicto antes del 6 de febrero. Además, Macron ha propuesto utilizar por primera vez el Instrumento Anti-Coerción europeo para limitar el acceso estadounidense a licitaciones públicas o restringir servicios tecnológicos.
La relación entre Trump y Europa se ha deteriorado debido al intento estadounidense de adquirir Groenlandia y a las diferencias sobre iniciativas internacionales como el “Board of Peace”. Trump publicó recientemente mensajes privados intercambiados con Macron donde ambos discuten sobre Groenlandia y posibles reuniones multilaterales.
Macron confirmó que no tiene previsto prolongar su estancia en Davos para coincidir con Trump y aseguró que su agenda ya estaba cerrada desde hace tiempo. Personas cercanas al presidente francés consideran que Trump le señala porque defiende principios democráticos frente a presiones externas.