El consumo de vino en Europa cae un 25% desde 2000 y agrava la crisis del sector

Jueves 15 de Enero de 2026

El plan europeo para arrancar viñedos solo aborda el 10% del excedente y no resuelve el desequilibrio estructural

La industria vinícola europea atraviesa un periodo complicado debido a la caída del consumo y a un exceso de oferta. La Comisión Europea ha aprobado a principios de diciembre un plan de apoyo dirigido a los principales países productores, como Francia, España e Italia, que concentran el 60% de la producción mundial de vino. El objetivo es frenar el excedente ante la previsión de que el consumo mundial alcance un mínimo histórico de 214 millones de hectolitros para finales de 2025.

El plan europeo se basa en subvenciones para el arranque definitivo de viñedos. En Francia, por ejemplo, se han movilizado 130 millones de euros para financiar el arranque a razón de 4.000 euros por hectárea. Medidas similares se aplican en Italia y España. Esta iniciativa busca reducir la oferta ante la disminución continuada de la demanda, pero solo aborda una parte del problema.

Según datos recogidos por Coface, empresa internacional especializada en gestión del riesgo de crédito comercial, la producción y el consumo mundiales de vino han caído casi un 10% en los últimos diez años. En Europa, el descenso es más acusado: desde el año 2000, el consumo ha bajado un 25%. Francia ha dejado de ser el primer productor mundial, superada por Italia, y la demanda sigue disminuyendo.

El sector vinícola europeo también sufre dificultades en las exportaciones. En China, el consumo de vino ha caído más del 60% desde la pandemia. En Estados Unidos, nuevas barreras arancelarias complican la entrada al mercado para los exportadores europeos. Estas circunstancias agravan la situación de un sector que ya soporta una presión importante por el exceso de oferta y la caída del consumo interno.

Simon Lacoume, economista especializado en este sector, señala que la industria vinícola europea vive una crisis sin precedentes. Explica que existe un desequilibrio persistente entre oferta y demanda, problemas en las exportaciones y una fuerte competencia en los vinos de gama básica. Según Lacoume, las medidas actuales son necesarias pero no bastan para transformar el sector a largo plazo.

El análisis realizado por Coface indica que el plan francés prevé retirar del mercado 1,5 millones de hectolitros, lo que representa solo el 10% del excedente estimado para este año. Esta acción se centra únicamente en reducir la producción y no aborda otros problemas como la disminución del consumo ni los cambios en los hábitos de los consumidores.

Además, existe una gran disparidad entre los productores europeos. Los vinos de gama baja, especialmente en regiones como el sureste francés, sufren una mayor competencia por parte de países no europeos y una demanda cada vez menor. Esto hace que las soluciones basadas solo en reducir la superficie cultivada no sean suficientes para garantizar la sostenibilidad futura del sector vinícola europeo.

El informe subraya que centrarse únicamente en limitar la producción puede ocultar otros problemas estructurales importantes. Entre ellos figuran la necesidad de mejorar la calidad y subir de gama para adaptarse a las nuevas tendencias del mercado y responder a las preferencias cambiantes de los consumidores tanto dentro como fuera del continente.

La situación actual obliga a los productores y autoridades europeas a buscar nuevas estrategias que permitan equilibrar oferta y demanda y asegurar el futuro del sector vinícola en Europa.

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