Martes 02 de Septiembre de 2025
Glenfiddich y el equipo Aston Martin Formula One han presentado una edición limitada de whisky de 16 años, creada para conmemorar su colaboración. El lanzamiento se ha realizado tras el anuncio oficial de la alianza entre ambas marcas en noviembre del año pasado, durante el Gran Premio de Las Vegas. Esta unión busca combinar la tradición del whisky escocés con la precisión y pasión que caracterizan a la Fórmula 1.
Cada botella de esta edición lleva el nombre de los pilotos Fernando Alonso y Lance Stroll, actuales miembros del equipo Aston Martin Formula One. El diseño del estuche rinde homenaje a ambos deportistas, convirtiendo cada unidad en un objeto de interés tanto para seguidores del automovilismo como para aficionados al whisky.
La elaboración de este whisky ha estado a cargo del Maestro Destilador Brian Kinsman, quien mantiene la tradición iniciada por Glenfiddich en 1887. Para esta edición, se ha utilizado una mezcla de barricas de roble americano que previamente han contenido vino, barricas nuevas de roble americano y barricas de bourbon de segundo llenado. Este proceso da como resultado un whisky con aromas a tarta de queso con galleta, jarabe de arce, jengibre caramelizado y notas de roble tostado. En boca, se perciben sabores dulces y afrutados, junto a una textura suave.
La colaboración entre Glenfiddich y Aston Martin Formula One se basa en valores compartidos como la búsqueda constante de la excelencia, la innovación y el respeto por el legado. Según Brian Kinsman, este whisky refleja la combinación entre artesanía e innovación que define tanto a la destilería como al equipo automovilístico.
Claudia Falcone, Directora Global de Marca en Glenfiddich, ha señalado que esta edición limitada permite a los entusiastas conectar con ambas marcas y crear recuerdos asociados a momentos especiales. La empresa considera que este lanzamiento es solo el primer paso dentro de una colaboración que continuará desarrollándose en el futuro.
El precio recomendado para Glenfiddich 16 es de unos 90 dólares o 80 euros por botella. La edición ya está disponible en puntos seleccionados y se espera que despierte interés entre coleccionistas y seguidores tanto del mundo del whisky como del automovilismo.