Viernes 25 de Julio de 2025
El Marco de Jerez se convierte en uno de los destinos preferidos para quienes buscan experiencias gastronómicas y enoturísticas durante el verano. Las denominaciones de origen Vinos de Jerez y Manzanilla han impulsado una serie de propuestas que invitan a conocer nuevas formas de disfrutar sus vinos, tanto en maridajes como en cócteles y actividades entre viñedos.
El tapeo veraniego adquiere un nuevo sentido cuando se acompaña con una copa de Jerez bien fría. Cada tipo de vino encuentra su mejor pareja en la mesa. El Fino, por ejemplo, se recomienda junto a gildas, conservas como mejillones en escabeche o berberechos, tortilla de patatas o gazpacho. También se sugiere probarlo con platos internacionales como katsu sando de langostino o sushi, así como con el panino “Mortadella Dream”, que combina mortadela, burrata y pistachos. La ligereza del Fino ayuda a limpiar el paladar y resalta la frescura del pescado.
La Manzanilla, con su perfil ligero y matiz salino, acompaña bien a mariscos, ensaladilla rusa, pescados o ensaladas cítricas. Su frescura realza los sabores marinos y aporta un toque especial a cada bocado.
El Cream Sunset es una opción dulce y sedosa que se puede servir con quesos brie, hummus de remolacha o patés vegetales. Para quienes buscan algo diferente, se propone combinarlo con patatas bravas para jugar con el contraste entre dulzor y picante. La preparación es sencilla: Cream servido con hielo y una rodaja de naranja.
El verano también invita a probar combinaciones dulces como Cream con helado de vainilla, Oloroso con helado de pistacho o PX con helado de naranja. Estas mezclas permiten descubrir nuevas sensaciones entre dulzor y acidez.
Los cócteles elaborados con Vinos de Jerez ganan protagonismo durante los días calurosos. El Rebujito, preparado solo con Fino y hierbabuena fresca, es uno de los más conocidos por su carácter refrescante. El Montijito utiliza Amontillado y hierbabuena para ofrecer un perfil seco y aromático. Otras opciones incluyen el Fino & Tonic, que recuerda al gin-tonic pero con menor graduación alcohólica; el Sherry Mojito; y el propio Cream Sunset.
Las bodegas del Marco de Jerez abren sus puertas durante estos meses para ofrecer actividades especiales. Se pueden encontrar catas al aire libre al atardecer, rutas en bicicleta por los viñedos, picnics entre cepas o paseos guiados con maridajes temáticos. Estas propuestas permiten conocer la historia y la tradición vinícola de la zona mientras se disfruta del paisaje y la brisa atlántica.
Entre las bodegas más conocidas para visitar figuran Valdespino, González Byass y Bodegas Fundador en Jerez; Gutiérrez Colosía y Osborne en El Puerto de Santa María; Barbadillo e Hidalgo-La Gitana en Sanlúcar de Barrameda. Cada una ofrece recorridos que muestran tanto el proceso de elaboración del vino como la arquitectura tradicional andaluza.
La oferta gastronómica local también suma valor a la experiencia. Restaurantes como Mantúa, La Gloria Taberna, La Carboná o Botagorda en Jerez; Casa Bigote en Sanlúcar; y La Taberna del Chef del Mar en El Puerto son algunos ejemplos donde se puede disfrutar la cocina regional acompañada por vinos del Marco. Los tabancos siguen siendo lugares emblemáticos donde el vino se sirve en jarras y el ambiente mantiene la esencia tradicional.
Estas iniciativas buscan impulsar el consumo responsable del vino local e invitan tanto a residentes como a visitantes a conocer el Marco de Jerez desde una perspectiva diferente este verano. Las actividades programadas permiten disfrutar del vino en armonía con la gastronomía local y el entorno natural que caracteriza esta zona del sur peninsular.