Lunes 26 de Febrero de 2024
La apuesta de Alma Carraovejas por la viticultura de calidad y con carácter ha dado un nuevo paso adelante con su reciente incorporación en Compañía de Vinos Tricó, bodega de la Denominación de Origen Rías Baixas, específicamente en la zona del Condado do Tea. Este movimiento no es solo un acto de expansión territorial; es una declaración de principios y una muestra de compromiso con la tradición vitivinícola y la innovación en la elaboración de vinos.
Tricó, fundado en 2007 por José Antonio López, ha sido un proyecto revelador que ha puesto de manifiesto la riqueza y la complejidad de la variedad albariño. José Antonio López, con una trayectoria destacada en la DO Rías Baixas, ha logrado con Tricó expresar su pasión y su profundo conocimiento sobre esta variedad, desarrollada en algunas de las bodegas más representativas de la región. La apuesta por albariños de guarda ha sido uno de sus sellos distintivos, demostrando la capacidad de estos vinos para evolucionar y enriquecerse con el tiempo.
La filosofía de Alma Carraovejas encuentra un eco perfecto en Tricó. Pedro Ruiz Aragoneses, al frente de Alma, ha subrayado la emoción y el orgullo que supone para su equipo dar continuidad a un proyecto tan cargado de pasión y potencial como lo es Tricó. La visión de Alma Carraovejas va más allá de la producción de vinos; busca interpretar y potenciar la singularidad de cada viñedo con sensibilidad y respeto por el entorno, algo que Tricó ya ha demostrado hacer con maestría.
El viñedo de Tricó, situado en Valeixe y As Neves, representa un paisaje de inigualable belleza y de condiciones ideales para el cultivo del albariño. La gestión de estas siete hectáreas de viñedo se ha basado en principios de autenticidad, sostenibilidad y respeto por la tierra, principios que han guiado a la compañía desde sus inicios y que seguirán siendo la piedra angular bajo la nueva dirección.
La integración de Tricó en la familia Alma Carraovejas es también un reflejo de la firme apuesta de esta última por Galicia y sus denominaciones de origen. Desde la incorporación de Viña Meín y Emilio Rojo en Ribeiro en 2019, Alma ha demostrado un interés genuino por explorar y valorar la riqueza vitivinícola de Galicia. El Condado do Tea, con su clima único y su rica historia vitivinícola, ofrece un nuevo terreno en el que Alma puede seguir construyendo su legado, siempre con un enfoque en proyectos singulares que hablen del lugar de donde provienen.
La llegada de Laura Montero, con su experiencia previa como asesora de Tricó y su actual papel en Viña Meín – Emilio Rojo, asegura una transición fluida y coherente para el proyecto. Su conocimiento del terroir de Tricó y su visión técnica serán fundamentales para mantener la esencia del proyecto, al tiempo que se introducen nuevas ideas y prácticas que puedan enriquecer aún más la propuesta de vinos.
La unión de Tricó con Alma Carraovejas representa, por tanto, mucho más que una simple adquisición. Es la fusión de dos visiones que comparten un respeto profundo por la tierra, una pasión por el vino y una apuesta decidida por la calidad y la singularidad. Este nuevo capítulo no solo promete continuar con la excelente trayectoria de Tricó, sino también enriquecer el panorama vitivinícola gallego con vinos que son verdaderos embajadores de su tierra.