Martes 08 de Agosto de 2023
La coctelería contemporánea va más allá de la mezcla perfecta de ingredientes en un vaso. La atmósfera y el ambiente donde se sirven y disfrutan esos cócteles también juegan un papel fundamental. Rey de Copas, situado en el emblemático circuito nocturno de Palermo, junto a los barrios Villa Crespo y Colegiales en Buenos Aires, es un ejemplo viviente de este concepto. Desde su fundación en la primavera de 2012, este establecimiento no solo ha atraído a locales, sino también a turistas de todo el mundo, gracias a su especial combinación de arte y mixología.
Rey de Copas no se estanca; ha demostrado una capacidad innata para adaptarse y evolucionar, casi como si tuviese vida propia. La decoración del lugar no es meramente decorativa, sino una manifestación artística genuina que ofrece a sus visitantes una experiencia cultural única. Aquí, el arte realmente toma vida, ofreciendo a quienes cruzan sus puertas un viaje a través de los sentidos y permitiéndoles descubrir nuevos universos por medio de su magia.
La elección del nombre para este bar no es casualidad. El Rey de Copas es una carta del tarot que simboliza la creatividad, la libertad y la sabiduría, representando a alguien que es dueño de su propio destino. Este concepto resuena en cada rincón del establecimiento: desde la música y la iluminación, hasta los objetos adquiridos en lugares lejanos y las obras de arte que adornan sus paredes. Todo cuenta una historia y ofrece un pequeño mundo de inspiración para los amantes de la cultura y la creatividad.
En el ámbito de la mixología, Rey de Copas ofrece una carta inspirada en el horóscopo chino, que se divide en dos partes: Yin, con tragos dulces, suaves y refrescantes; y Yang, que presenta opciones con más cuerpo y alto contenido alcohólico. Cada cóctel está asociado a un animal del zodiaco y está dividido por diferentes elementos. Entre las opciones más destacadas, el Rayo Verde es la estrella, una variante del gin tonic con notas de cardamomo y cedrón.
Por otro lado, su cocina invita a un recorrido internacional: brochetas de langostinos al ajillo con raíces mexicanas, pollo frito al estilo japonés y salmón teriyaki inspirado en recetas asiáticas, por mencionar solo algunas opciones.
No podemos hablar de Rey de Copas sin mencionar la impresionante colección de arte curada por Sebastián Páez Vilaró. Sus obras en bronce y cobre repujados adornan el lugar, resultado de una técnica que adoptó desde joven. Los objetos que enriquecen la atmósfera del bar provienen de los viajes de Páez Vilaró, explorador incansable de culturas remotas y del territorio rioplatense.
Rey de Copas es más que un simple bar; es un espacio donde cada detalle cuenta una historia, donde la coctelería y el arte se encuentran en perfecta armonía. Cada trago es una idea y cada brindis, un sueño. Una auténtica invitación a explorar el mundo a través del arte.