Viernes 31 de Julio de 2026
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El gasto de los hogares españoles en alimentos y bebidas subió un 3,4% en 2025 y alcanzó los 123.694 millones de euros, mientras que el volumen consumido apenas avanzó un 0,4%, hasta 30.798 millones de kilos o litros. Los datos forman parte del Informe de consumo alimentario de 2025, presentado este jueves, 30 de julio, por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.
El informe sitúa la subida de precios en el 2,9% durante 2025, una evolución que ayuda a explicar que el desembolso aumentara más que las cantidades compradas y consumidas. De media, cada ciudadano consumió 681,72 kilos o litros de alimentos y bebidas, un 1,4% más que en 2024, con un gasto anual de 2.872,7 euros por persona, unos 75 euros más que el año anterior.
Planas señaló que el consumo dentro del hogar ganó peso frente al realizado fuera de casa. En total, los españoles consumieron en sus domicilios 27.047 millones de kilos o litros, el 87,8% del total. Ese consumo doméstico avanzó un 0,8% en volumen y un 4,8% en gasto, hasta 87.831 millones de euros.
En cambio, el consumo realizado principalmente en bares y restaurantes bajó un 2,5% en volumen, hasta 3.750 millones de kilos o litros, y retrocedió un 0,03% en gasto, con 35.863 millones de euros. En términos per cápita, cada español destinó casi 1.875 euros a alimentos para consumir en casa y 998 euros al consumo fuera del hogar.
Fuera de casa predominan las bebidas en volumen, con un 55,9% del total consumido. Sin embargo, los alimentos concentran la mayor parte del gasto, con un 69,1%, por su mayor precio medio.
El Ministerio de Agricultura atribuye parte de esta evolución a cambios en los hábitos de compra. El supermercado refuerza su posición como canal principal y concentra ya el 68,2% de las compras, un punto más que en 2024. Los hipermercados mantienen una cuota del 12,5% y la compra por internet sigue en el 2%, mientras que el comercio tradicional cae más de tres puntos y se queda en el 10,6%.
Los consumidores acuden más veces a comprar, pero llenan menos la cesta en cada visita. En 2025 fueron a la compra 233 veces de media, ocho más que el año anterior y más de cuatro veces por semana. En cada ocasión adquirieron 6,1 kilos o litros, 200 gramos menos que en 2024. El tique medio quedó en 19,4 euros, un céntimo más que un año antes.
También avanzan las marcas de distribución. Las llamadas marcas blancas representaron el 48,6% de los productos adquiridos, 1,4 puntos más que en 2024. Planas vinculó esta pauta a una búsqueda de mejores ofertas y a compras más ajustadas a las preferencias del consumidor.
El informe recoge además cambios en la composición de la cesta por razones demográficas y por nuevas pautas de consumo. El aumento de hogares pequeños, de una o dos personas, influye en compras más frecuentes y con menor cantidad por acto. El ministro añadió que también pesa la preocupación por mantener una dieta sana y por recurrir a preparaciones que ahorren tiempo.
En esa línea, los productos frescos ganaron terreno pese a la presión sobre los precios. La compra de frescos subió un 1,2% en volumen y un 6,7% en valor. Dentro de ese grupo sobresalen la fruta y la carne fresca como pilares del consumo doméstico.
El informe asocia esa evolución a una alimentación más equilibrada y próxima a la dieta mediterránea. El 77,1% de la población afirma que le gusta seguir una dieta sana y el 31,6% asegura que hace deporte más de tres veces por semana, según el monográfico del barómetro del clima de confianza del sector agroalimentario sobre alimentación y salud.
Entre los productos con mayor presencia diaria figuran lácteos, frutas, hortalizas, harinas y grasas de origen vegetal. La fruta fresca aumentó un 0,5% y las legumbres un 2,5%. En sentido contrario, bajó el consumo de hidratos de carbono y harinas un 4,5%, así como el de grasas y aceites un 3,9%.
También cambian las formas de cocinar. La plancha fue el método más usado, con un 32,2%, seguida por las preparaciones sin cocinar en frío y por los hervidos o al vapor, ambos por encima del 28%. Después aparecen los guisos, con un 17,7%, y los fritos, con un 14,6%. Las elaboraciones en freidora de aire rozan ya el 5%.
La gastronomía española mantiene una presencia amplia en los hogares. El 88% de los encuestados consume platos típicos españoles cuatro veces por semana y estas recetas representan el 42,5% del total de ocasiones de consumo. Entre las más habituales figuran las ensaladas, con un 33,5% de esas ocasiones; las lentejas, con un 10,2%; la tortilla de patatas, con un 8,3%; los huevos estrellados, con un 5,9%; los garbanzos, con un 4,8%; las alubias y la paella, ambas con un 4%.
Entre los diez platos más consumidos en las comidas principales predominan los que contienen carne, como guisos o lasañas. Después aparecen ensaladas o ensaladillas, platos con huevo, verduras, pescado y sopas o platos de cuchara.
Uno de los casos que recoge el informe es el del huevo. Su consumo aumentó un 3% pese a una subida del precio del 19,4%. El ministerio lo relaciona con su papel como fuente proteica habitual en la cesta y con un precio medio inferior al de otros alimentos proteicos.
El bocadillo mantiene también una presencia alta en la dieta cotidiana. El 40% de la población lo toma al menos dos veces por semana y representa el 9,6% de los platos ingeridos en las comidas principales. Los más consumidos son los de jamón curado y jamón cocido con queso, que suman más del 23% del total.
En casa se concentra cada vez más la alimentación en las comidas principales. Pierden peso la merienda y el consumo entre horas. Además, se simplifica la estructura del menú: el 70% de las cenas en el hogar son de plato único y lo mismo ocurre en el 55% de las comidas.
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