Los incendios en Francia y España fuerzan la evacuación de 320.000 personas

Las llamas siguen activas en varios frentes ante otra ola de calor y una temporada sin precedentes

Martes 28 de Julio de 2026

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Los incendios forestales que avanzan en el suroeste de Francia y en varios puntos de España han obligado a evacuar a unas 320.000 personas y mantienen en alerta a dos países que esperan otra ola de calor a finales de esta semana. Según informa Reuters, en Francia han sido desalojadas unas 220.000 personas, entre residentes y turistas, mientras que en España otras 100.000 han recibido la orden de abandonar sus casas o refugiarse.

En la zona de Burdeos, los bomberos aprovecharon este lunes, 27 de julio, una mejora temporal de las condiciones meteorológicas para intentar frenar los fuegos que se declararon la semana pasada cerca de la costa atlántica. Las llamas llegaron a situarse a 15 kilómetros de los accesos al principal núcleo metropolitano de la ciudad. Las autoridades locales francesas han informado además de que 80 bomberos han resultado heridos durante las labores de extinción.

El presidente francés, Emmanuel Macron, agradeció el trabajo de los equipos de emergencia y advirtió de que las próximas semanas seguirán siendo difíciles. “Debemos resistir. Vamos a ganar esta batalla juntos. Toda la nación está con vosotros”, afirmó. El primer ministro, Sébastien Lecornu, señaló por su parte que Francia atraviesa una temporada de incendios sin precedentes y que la superficie quemada ya ha superado la del anterior año récord, 2022.

Lecornu añadió que nueve de cada diez incendios tienen origen humano y que la mayoría se deben a imprudencias como una colilla, una barbacoa o trabajos realizados sin precaución. Esa presión sobre los servicios de extinción se repite también en España, donde varios frentes siguen activos y donde se han movilizado medios internacionales para reforzar la respuesta.

En el este peninsular, los bomberos trabajan en una situación especialmente peligrosa en Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón. Chevi Bolumar, jefe del servicio de bomberos del Gobierno valenciano, explicó a TVE que el terreno contiene antigua munición de la Guerra Civil española que explota cuando el fuego alcanza esa zona.

En el centro del país, las autoridades españolas informaron de que durante la noche se ralentizó la propagación de los grandes incendios que convergen al noroeste de Madrid. Aun así, seguían activos tres frentes en áreas montañosas de las provincias de Madrid, Toledo y Ávila. El incendio de Ávila ha sido clasificado por las autoridades como el mayor registrado en la historia reciente de España.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, avisó de que este lunes, 27 de julio, y este martes, 28 de julio, son días esenciales para contener ese fuego antes del empeoramiento previsto del tiempo. “A partir del miércoles las previsiones meteorológicas pasan a ser bastante más desfavorables”, dijo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, vinculó estos episodios a una emergencia climática que, a su juicio, hace más feroces los incendios llamados de sexta generación, multiplica las olas de calor y vuelve más vulnerable el territorio. Esa categoría se aplica a los fuegos forestales más extremos y difíciles de controlar. Muchos científicos relacionan tanto estos incendios como las olas de calor con el cambio climático provocado por la actividad humana.

Entre los evacuados hay residentes que hablan ya del daño personal y ambiental causado por las llamas. María Ángeles Serrano, desalojada en Castellón, afirmó que lo material puede repararse, pero que lo más doloroso es “la pérdida emocional” por el impacto sobre la naturaleza.

En Francia, el golpe económico ya se deja notar en una región muy dependiente del turismo. El ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, reconoció este lunes, 27 de julio, que los incendios han supuesto un fuerte impacto para esa economía regional. En Burdeos, además del peso turístico general, existe una atención especial sobre el viñedo por tratarse de una de las zonas vinícolas más conocidas del mundo y un foco central del enoturismo.

Por ahora, las áreas vitícolas más cotizadas no han sufrido daños directos por el fuego. Christophe Chateau, director de comunicación del Consejo Interprofesional del Vino de Burdeos (CIVB), afirmó que los viñedos más apreciados no se han visto afectados hasta este momento. Añadió que la principal preocupación del sector no es el avance inmediato de las llamas, sino la sequía.

Ese factor puede tener consecuencias para la producción y para la actividad ligada al vino en los próximos meses si persisten las altas temperaturas y la falta de agua. En una región donde bodegas, visitas y ventas dependen también de la imagen del territorio y del flujo turístico, cualquier episodio prolongado de incendios o sequía puede alterar campañas comerciales y reservas.

La previsión meteorológica mantiene esa inquietud. En Francia se esperaba un respiro limitado este lunes antes de una nueva subida térmica en la segunda mitad de la semana. La agencia meteorológica francesa prevé temperaturas de hasta 37 grados en el área de Burdeos. Tanto en Burdeos como en Ávila, las máximas medias registradas en julio rondan los 32 grados, casi 6 grados por encima del valor normal del mes entre 1961 y 1990, según Reuters Climate Monitor.

La dimensión alcanzada por los incendios este verano está sometiendo a examen la capacidad europea para responder a fuegos simultáneos cada vez más extensos. España ha recibido apoyo aéreo desde Turquía, Italia y Grecia, además de un equipo portugués especializado en intervención contra incendios forestales. Francia cuenta con ayuda suiza tras una petición formal de París: dos helicópteros Super Puma con sus tripulaciones participan ya en las operaciones.

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