Martes 21 de Julio de 2026
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La DOCa Rioja ha presentado este martes, 21 de julio, un balance de su patrimonio de viñedo viejo y centenario con el que sitúa a la denominación como la mayor concentración certificada de este tipo de viñas en España. El Consejo Regulador cifra en 8.642 hectáreas la superficie de viñedo viejo, es decir, vides plantadas en 1980 y años anteriores, y en 240 las parcelas de viñedo centenario ya verificadas.
Esa superficie de viñedo viejo representa cerca del 13% del total de Rioja, según informa el propio Consejo Regulador. En el caso del viñedo centenario, la denominación ha certificado hasta ahora 74,83 hectáreas en las que al menos el 85% de las vides supera los cien años. A esa cifra se añaden otras 100,62 hectáreas identificadas en las que una parte relevante de las cepas alcanza esa antigüedad.
Los datos corresponden a viñedos inscritos con fecha de plantación de 1924 y anteriores. El Consejo Regulador prevé continuar la revisión con las plantaciones de 1925 y 1926, que también podrían incorporarse a esta clasificación.
La presentación se ha celebrado este martes, 21 de julio, en una parcela situada en las inmediaciones de Elciego. En el acto han participado la presidenta del Consejo Regulador, Raquel Pérez Cuevas; el director general, Pablo Franco; la directora técnica, Alejandra Rubio; y el viticultor propietario de la finca, José Antonio Rubio.
Durante el encuentro se ha instalado el primer monolito identificativo de un viñedo centenario de Rioja. Se trata de una pieza de acero Corten integrada en el paisaje e incorporada como elemento distintivo de estas parcelas. El Consejo Regulador señala que esta señalización será el punto de partida de una identificación progresiva de otros viñedos centenarios de la denominación.
La entidad también prevé contactar con los propietarios de las parcelas centenarias certificadas para ofrecerles la posibilidad de colocar un monolito igual al inaugurado en Elciego. La medida forma parte de un proyecto más amplio de certificación, georreferenciación, señalización y difusión de este patrimonio vitícola.
Raquel Pérez Cuevas afirmó que no es casualidad que la mayor concentración de viñedo viejo y centenario de España se encuentre en Rioja. A su juicio, esa realidad responde a una apuesta histórica por la calidad que ha permitido conservar un patrimonio vitivinícola excepcional. La presidenta añadió que preservar estas viñas supone proteger un patrimonio natural, histórico, cultural y económico que diferencia a Rioja y refuerza su posición como referencia del vino de calidad.
Alejandra Rubio sostuvo que a los viñedos viejos se añaden los centenarios, cuya singularidad no reside solo en su escasez, sino también en lo que representan en términos de biodiversidad, sostenibilidad, resiliencia, identidad y valor enológico. La directora técnica explicó que el paso del tiempo reduce la producción de estas vides, pero eleva el valor de la uva por su calidad.
Pablo Franco defendió que el proyecto no mira al pasado con nostalgia, sino con una visión de futuro orientada a conservar un patrimonio colectivo irrepetible. El director general vinculó esa protección con la demanda de autenticidad, origen y excelencia que, a su juicio, existe en el mercado.
José Antonio Rubio, propietario de la parcela donde se ha colocado el primer monolito, explicó que su viñedo fue plantado en 1920 y ocupa cerca de 3.000 m². En esa finca conviven distintas variedades de uva de Rioja, incluidas algunas minoritarias, aunque predominan Tempranillo y Viura. También subrayó la singularidad del suelo, cubierto de piedra.
El Consejo Regulador sitúa el origen de esta iniciativa en junio de 2021, cuando su pleno aprobó por unanimidad un Plan de Potenciación de los Viñedos Viejos y Centenarios. Ese acuerdo sentó las bases para la identificación, definición, certificación, protección y promoción de estas viñas. Desde entonces, los servicios técnicos han desarrollado trabajos de documentación, auditoría y comprobación sobre el terreno.
La actuación se integra en la Agenda Somos Rioja, impulsada desde la presidencia del Consejo Regulador. En concreto, se encuadra en el eje Futuro Sostenible, centrado en la protección del entorno, la rentabilidad del sector y el arraigo territorial. El organismo plantea la conservación del viñedo viejo y centenario como una tarea compartida de defensa del paisaje y de reconocimiento al trabajo acumulado por generaciones de viticultores.
Como parte del proyecto, Rioja ha habilitado en su web un espacio específico con un mapa interactivo de los viñedos centenarios georreferenciados. La herramienta permite consultar la localización y la información básica de estas unidades de cultivo certificadas, con el objetivo de facilitar su conocimiento entre profesionales, visitantes y público general.
El Consejo Regulador sostiene que estas viñas tienen un valor agronómico y enológico propio. Explica que su sistema radicular, desarrollado durante décadas, les permite acceder a recursos hídricos y minerales a los que no llegan viñedos más jóvenes. También atribuye a estas plantas una mayor capacidad de autorregulación ante condiciones climáticas adversas, una mejor respuesta frente a enfermedades y una contribución al drenaje y a la conservación del suelo.
Además de la dimensión patrimonial, Rioja vincula estas viñas con la conservación del paisaje vitícola tradicional. La denominación considera que su menor producción puede traducirse en uvas de mayor concentración y equilibrio, y presenta este patrimonio como uno de los elementos que mejor expresan la identidad de sus tres zonas: Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental.
La DOCa Rioja recuerda que cuenta con más de 65.000 hectáreas de viñedo repartidas en 144 municipios, cerca de 600 bodegas y más de 13.000 viticultores. Según sus datos, representa más del 40% del valor de los vinos con denominación de origen en España y está presente en 139 países.
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