Estados Unidos plantea retirar las ventajas arancelarias al vino de Sudáfrica

La posible salida de AGOA encarecería las importaciones frente a otros orígenes en un mercado muy sensible al precio

sábado 7 de noviembre de 2026

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La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, la USTR, anunció este martes, 3 de noviembre, que el presidente pretende retirar a Sudáfrica y Ruanda del programa African Growth and Opportunity Act (AGOA), una ley que permite la entrada sin aranceles de determinados productos africanos en el mercado estadounidense. Si la medida sale adelante, el vino sudafricano perderá ese trato preferente a partir del próximo 1 de enero de 2027 y pasará a pagar el arancel ordinario de nación más favorecida, además del recargo del 12,5% de la Sección 301 que ya se aplica.

La advertencia tiene una repercusión directa sobre el negocio de las bebidas. El fin de la exención arancelaria puede encarecer la importación de vino sudafricano en Estados Unidos y reducir su atractivo comercial frente a otros orígenes en un mercado muy sensible al precio final, tanto en distribución como en hostelería. Para importadores y bodegas, el cambio también puede alterar márgenes, planificación de compras y decisiones sobre surtido al comienzo de 2027.

La Wine & Spirits Shippers Association, que sigue la evolución aduanera y logística del sector, señala que todavía puede haber movimientos antes de esa fecha. La asociación recuerda que Sudáfrica ha mostrado interés en atender las objeciones de la administración estadounidense, por lo que el ajuste no debe darse por cerrado hasta que se concreten los pasos formales. Aun así, la recomendación que traslada al mercado es prepararse para pagar más derechos sobre el vino sudafricano desde el próximo 1 de enero de 2027.

AGOA se aprobó para facilitar el acceso libre de arancel a productos de países africanos designados que entran en Estados Unidos. En el caso sudafricano, ese marco incluía al vino. La posible salida del programa cambia la base de cálculo de la importación, porque el producto dejaría de entrar con arancel cero y sumaría el gravamen NMF al 12,5% adicional ya vigente.

La posible pérdida de esa ventaja comercial llega, además, en una cadena de suministro con varios focos de presión. La misma asociación informa de que los paros en puertos y terminales franceses comenzaron este jueves, 5 de noviembre, y siguieron este viernes, 6 de noviembre, con una huelga separada de 24 horas de las tripulaciones de remolcadores portuarios. El movimiento de los chalecos amarillos había convocado también huelgas rotativas, sobre todo en transporte e infraestructuras, y manifestaciones masivas para este sábado, 7 de noviembre. Las protestas se han unido a las de estudiantes y sindicatos por el coste de la vida, la falta de profesores y las medidas de austeridad.

A esa situación se suma una incidencia aduanera en Francia. Desde este martes, 3 de noviembre, a las 15.00 horas, el sistema nacional Delta IE está caído y el sistema GAMMA 2 ha sido desconectado. Aduanas esperaba resolver el problema en 24 horas, pero no lo había logrado este viernes, 6 de noviembre. El procedimiento de emergencia ha quedado desbordado por el volumen de solicitudes de proveedores y agentes, de modo que muchos contenedores pueden no ser despachados a tiempo y terminar reprogramados para salidas posteriores. La asociación prevé retrasos en la manipulación de contenedores, cambios en los horarios de los buques y más congestión sobre el atasco ya existente en Le Havre.

España también figura en esa lista de incidencias. Sigue convocada una huelga general de 24 horas para el próximo 11 de noviembre. Para las empresas con recogidas, entregas o cierres de carga en torno a esa fecha, la recomendación es revisar con antelación los envíos urgentes. En el caso del vino y otras bebidas, una alteración de ese tipo puede afectar tanto a exportaciones desde la península como a movimientos internos previos al embarque.

En Chile continúa la huelga de camioneros independientes que empezó el pasado 29 de octubre y que está afectando al movimiento de carga en la zona del puerto de San Antonio. La asociación cifra en unos 200 los camiones inmovilizados y añade que el acceso a depósitos de carga está bloqueado, lo que complica la obtención de contenedores vacíos. Las terminales portuarias siguen operativas, pero el problema principal está en conseguir equipo y transporte por carretera. Valparaíso permanece abierto y aparece como alternativa para desviar mercancía. Aun así, dos salidas del servicio directo entre San Antonio y la Costa Este de Estados Unidos, operado por ONE, CMA y COSCO, han sido anuladas esta semana y la próxima, con la consiguiente reducción de capacidad.

Otra fuente de presión llega desde Europa central. El nivel del Rin en Kaub marcó unos 21 centímetros este lunes, 2 de noviembre, muy por debajo de los 77 centímetros a partir de los cuales las barcazas pueden operar con cargas razonables. Sin lluvias de entidad en la previsión, los transportistas siguen revisando recargos por aguas bajas, y algunos aumentos entraron en vigor este domingo, 1 de noviembre. La situación se complica por el servicio ferroviario limitado hacia una de las terminales clave de Róterdam, hasta el punto de que la entrega en APM2 solo puede hacerse por camión.

En Oriente Próximo, los ataques contra buques comerciales en torno al estrecho de Ormuz siguieron durante la semana. UKMTO notificó al menos cinco embarcaciones con incidentes desde este domingo, 1 de noviembre. Irán aseguró que varios petroleros golpearon minas en una ruta meridional no autorizada por Teherán, aunque muchas de esas afirmaciones no han sido verificadas. Para las cadenas logísticas ligadas al Golfo, la expectativa es de más presión sobre el precio del combustible y sobre las primas del seguro de guerra, dos variables que terminan repercutiendo en los fletes.

Mientras tanto, Washington ha dado algo de margen en otro frente marítimo. La administración ha prorrogado hasta el 9 de enero de 2027 la suspensión de las tasas de la Sección 301 a los buques construidos u operados por China, que expiraba el próximo 9 de noviembre. La WSSA figura entre las 250 asociaciones empresariales que han pedido a la USTR que la eliminación de esas tasas sea permanente. El argumento es que ese tipo de buques representa una parte amplia de la capacidad disponible en las navieras y que reactivar el recargo añadiría otra capa de gasto a cadenas ya tensionadas.

En paralelo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, la CBP, tenía prevista para el viernes 6 de noviembre la publicación en el Federal Register de un aviso con nuevos requisitos para los importadores extranjeros registrados. Desde el 5 de enero de 2027, esa figura tendría que operar a través de un agente aduanero adscrito a CTPAT o estar validada en ese programa por sí misma. La medida afecta a empresas que importan mediante estructuras de importer of record en el exterior, una práctica usada también por operadores del vino y los destilados.

La CBP revisa además otra iniciativa que ha generado inquietud entre importadores certificados en CTPAT. Algunas empresas han recibido avisos en los que se les comunica que sus números de importer of record serán anulados si no corrigen los datos del formulario 5106, aunque sin concretar qué debe modificarse. La propia asociación traslada que el sector ha expresado sus reparos y que la agencia estudia retirar esos avisos mientras busca otro sistema.

Entre las novedades más ligadas a las bebidas, la U.S. International Trade Commission aprobó un nuevo código de exportación para el American Single Malt Whiskey embotellado, con entrada en vigor el próximo 1 de enero de 2027. La petición fue impulsada por DISCUS con apoyo de la American Single Malt Whiskey Commission y la American Whiskey Association. Hasta ahora, esas ventas al exterior se declaraban dentro de la categoría amplia de other whiskey, lo que impedía medir por separado la evolución de ese segmento.

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