Casi la mitad de los niños españoles no come fruta fresca a diario
Una nutricionista propone pequeños cambios en las comidas para mejorar una dieta infantil con pocas verduras
jueves 5 de noviembre de 2026
La Organización Mundial del Aguacate (WAO) y la dietista-nutricionista pediátrica británica Lucy Upton difundieron este jueves, 5 de noviembre, una serie de recomendaciones para mejorar la alimentación infantil con cambios pequeños en las comidas habituales. La iniciativa pone el foco en sumar alimentos ricos en nutrientes, entre ellos el aguacate, a una dieta variada desde los primeros meses de vida hasta la adolescencia.
La propuesta llega mientras los datos oficiales muestran margen de mejora en los hábitos alimentarios de los menores en España. De acuerdo con la Encuesta de Salud de España 2023 del Instituto Nacional de Estadística, casi la mitad de los niños de entre 5 y 14 años no consume fruta fresca a diario. En el caso de las verduras, ensaladas y hortalizas, más del 70% de los menores de entre 1 y 14 años no las come todos los días.
A esa fotografía se suma la recomendación de la Organización Mundial de la Salud sobre el consumo diario de frutas y verduras. La OMS fija al menos 250 gramos al día entre los 2 y los 5 años, 350 gramos entre los 6 y los 9 años y 400 gramos a partir de los 10. El Ministerio de Sanidad, por su parte, aconseja introducir la alimentación complementaria alrededor de los seis meses, mantener la lactancia materna y ofrecer alimentos variados y nutritivos que apoyen el desarrollo del bebé.
WAO, una organización sin ánimo de lucro creada en 2016 e integrada por productores, exportadores e importadores de aguacate, sostiene junto a Upton que esta fruta puede tener un lugar útil en la dieta de los niños por su aporte de fibra, grasas saludables, vitaminas y minerales. Ambas partes subrayan además su facilidad de uso en casa por la textura y el sabor, lo que permite incorporarlo a platos habituales sin modificar por completo el menú familiar.
Upton explica que suele recomendar el aguacate a las familias porque “combina una gran variedad de nutrientes” y admite distintas formas de preparación. En su opinión, puede introducirse desde el inicio de la alimentación complementaria y adaptarse a cada etapa. Para los bebés, plantea ofrecerlo triturado o en tiras blandas dentro del método baby-led weaning, con un tamaño que puedan agarrar con la mano y aplastar con las encías. Cuando los niños son algo mayores, añade que puede usarse en bocadillos, cremas para untar, batidos o comidas para llevar al colegio.
Entre los nutrientes que WAO asocia al aguacate figuran las grasas insaturadas, que aportan energía y ayudan a absorber vitaminas liposolubles. La organización también cita el ácido fólico y la vitamina B6. Sobre este último nutriente, recuerda que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y al funcionamiento psicológico normal. Junto a ellos menciona la luteína, presente en ojos y cerebro, y la vitamina E, relacionada con la protección de las células frente al estrés oxidativo.
La fruta también aporta fibra, un elemento ligado al buen funcionamiento del sistema digestivo. Para Upton, esa combinación permite usar el aguacate como un complemento sencillo para enriquecer platos que los niños ya aceptan bien. La especialista resume esa idea con la expresión “sumar nutrientes”: partir de comidas corrientes de la casa y añadir ingredientes que mejoren el perfil nutricional sin complicar la preparación.
“Creo que mucha gente piensa que, para comer bien, hay que cambiar por completo la alimentación de toda la familia, pero mi experiencia me ha demostrado que no es necesario”, afirma Upton. La nutricionista sostiene que, en muchos casos, basta con pequeños cambios sobre recetas ya conocidas. También pide rebajar la presión que sienten muchos padres con la alimentación de sus hijos. “No se trata de conseguir que todas las comidas sean perfectamente equilibradas”, añade. A su juicio, lo importante es que la dieta sea variada a lo largo del día y de la semana.
La especialista, autora de un libro sobre nutrición infantil y fundadora del servicio The Children’s Dietitian, cuenta con más de una década de trabajo en el Servicio Nacional de Salud británico. Desde esa experiencia, insiste en que una familia no necesita aspirar a la perfección para comer mejor. En su planteamiento, hay margen para mejorar con medidas graduales, como añadir aguacate en dados a una ensalada, ponerlo en láminas dentro de un sándwich o mezclarlo en una crema para untar con otros ingredientes.
WAO y Upton acompañan estas recomendaciones con ejemplos de platos fáciles de preparar. Entre ellos figuran un pan de aguacate hecho con huevo y mozzarella, cocinado al horno o en freidora de aire, y un wrap con aguacate, pollo a la plancha y yogur al limón. La idea, explican, es que los alimentos con buen perfil nutricional puedan entrar en desayunos, meriendas o cenas familiares sin exigir más tiempo en la cocina ni menús distintos para los adultos y para los niños.