Reino Unido subirá un 4,55% el impuesto sobre el alcohol para mantenerlo al nivel de la inflación
La reforma mejora el alivio fiscal de pequeños productores, con posible impacto en los precios al consumidor
jueves 29 de octubre de 2026

El Gobierno británico confirmó este jueves, 29 de octubre, que elevará todos los tipos del impuesto sobre el alcohol el próximo 1 de febrero de 2027 en línea con el índice de precios minoristas, con una subida del 4,55%. La medida, anunciada en los Presupuestos de 2026, irá acompañada de cambios en el sistema de alivio fiscal para pequeños productores, que ampliarán el descuento aplicado a parte de sus bebidas.
La revisión afectará a personas y empresas vinculadas a la fabricación, distribución, almacenamiento, venta, importación y consumo de bebidas alcohólicas. También se actualizarán los tipos simplificados que se usan para calcular los impuestos especiales de los productos alcohólicos que entren en Gran Bretaña para uso personal.
El Ejecutivo británico sostiene que el ajuste busca mantener el valor real del impuesto y acompasarlo a la inflación. Al mismo tiempo, defiende que la medida intenta equilibrar el peso económico y cultural de los productores de alcohol y del sector hostelero con la función del tributo para reducir los daños asociados al consumo.
La reforma incluye cambios en el Small Producer Relief, el régimen que aplica tipos más bajos a pequeños y algunos medianos productores. Ese sistema se puso en marcha el 1 de agosto de 2023, dentro de la reforma del impuesto sobre el alcohol aprobada ese año, y amplió a todos los pequeños productores de bebidas de menos de 8,5% de graduación un beneficio que antes se limitaba a las pequeñas cerveceras.
Para acceder a ese alivio, los productos deben tener menos de 8,5% de alcohol, no estar elaborados bajo licencia y proceder de instalaciones que produzcan menos de 4.500 hectolitros de alcohol puro al año. A partir del próximo 1 de febrero de 2027, el Gobierno hará más favorable la escala de descuento para bebidas de menos de 3,5% de graduación y elevará el descuento marginal para las bebidas de entre 3,5% y 8,4% conforme al RPI y con un 10% adicional.
En la tarifa general, el impuesto para todas las bebidas alcohólicas de menos de 3,5% pasará a 10,41 libras por litro de alcohol contenido en el producto. La sidra tranquila de entre 3,5% y menos de 8,5% quedará en 10,86 libras, el mismo nivel fijado para la sidra espumosa de entre 3,5% y hasta 5,5%.
La cerveza de entre 3,5% y menos de 8,5% tributará a 23,61 libras por litro de alcohol. Para los espirituosos, el vino y otros productos fermentados de entre 3,5% y menos de 8,5%, el nuevo tipo será de 27,82 libras. Esa misma cifra se aplicará a la sidra espumosa de más de 5,5% y menos de 8,5%.
Las bebidas alcohólicas de al menos 8,5% y hasta 22% quedarán gravadas con 32,01 libras por litro de alcohol, mientras que las que superen 22% pagarán 35,54 libras.
En los productos de barril que pueden acogerse al llamado draught relief, el tipo reducido para bebidas de menos de 3,5% será de 8,97 libras por litro de alcohol. La sidra tranquila de barril de entre 3,5% y menos de 8,5% y la sidra espumosa de barril de entre 3,5% y hasta 5,5% abonarán 9,36 libras. La cerveza de barril, los espirituosos de barril, el vino de barril y otros fermentados de barril de entre 3,5% y menos de 8,5% pagarán 20,34 libras, la misma cuantía fijada para la sidra espumosa de más de 5,5% y menos de 8,5%.
El Ministerio de Hacienda británico precisa que la subida ligada al RPI ya estaba incorporada a la previsión de base de la Office for Budget Responsibility, por lo que no generará nuevos ingresos adicionales en esa estimación. El efecto presupuestario nuevo se concentra en la mejora del alivio para pequeños productores, con un impacto de -10 millones de libras al año entre 2027-2028 y 2031-2032. Para 2026-2027, la cifra prevista es cero.
La OBR ha certificado esas estimaciones incluidas en los Presupuestos de 2026. El Gobierno no espera efectos macroeconómicos relevantes y tampoco prevé cambios en la forma en que las empresas liquidan el impuesto ante HMRC, la agencia tributaria británica.
Sí puede haber efectos indirectos sobre el consumidor si productores e importadores trasladan el aumento del impuesto a los precios de venta. Hacienda añade que la actualización mantiene el nivel fiscal del alcohol en términos reales y que las previsiones oficiales ya incorporan el posible efecto sobre la demanda.
El Ejecutivo calcula que la carga administrativa será reducida para hasta 8.000 empresas que producen bebidas alcohólicas en Reino Unido, importan estos productos o participan en su almacenamiento en suspensión de impuestos. Esas compañías asumirán, en principio, un único coste menor de adaptación a las nuevas tarifas y no se esperan gastos permanentes derivados del cambio.
La hostelería también notará la revisión del impuesto si los productores elevan los precios mayoristas para reflejar la subida. El Gobierno añade que algunas pequeñas y microempresas se verán afectadas tanto por la actualización general del tributo como por los nuevos descuentos marginales del sistema para pequeños productores.
En su análisis sobre el impacto en distintos grupos de población, HMRC recuerda que las personas que consumen más de 14 unidades de alcohol a la semana se sitúan en un nivel mayor de riesgo de daños relacionados con el alcohol. La agencia estima que los hombres están sobrerrepresentados entre quienes beben al menos una vez por semana, con un 56%, y también entre quienes superan esas 14 unidades, con un 64%, frente a su peso del 49% en la población adulta del país.
La misma evaluación señala que las personas de 55 años o más también tienen una presencia mayor entre quienes consumen alcohol al menos una vez por semana, con un 47%, frente al 39% que representan en la población adulta. Entre quienes beben más de 14 unidades semanales, la franja de 45 a 74 años reúne un 56%, por encima del 42% que supone en el conjunto de adultos del Reino Unido.
HMRC añade que necesitará cambios menores en sus sistemas informáticos para aplicar la reforma y que sigue revisando el alcance técnico de esa adaptación y su coste. La agencia prevé seguir la evolución de la medida a través de la información que obtenga de la recaudación del impuesto.