Quilmes invierte 3 millones de dólares para ampliar su producción de cerveza sin alcohol
La planta de Zárate incorpora tecnología para reforzar también las líneas sin gluten y las nuevas variedades dulces
jueves 22 de octubre de 2026
Cervecería y Maltería Quilmes ha invertido 3 millones de dólares en su planta de Zárate, en la provincia de Buenos Aires, para ampliar la producción de cerveza sin alcohol, sin gluten y de perfil dulce. La filial argentina de AB InBev comunicó este miércoles, 21 de octubre, que la totalidad del desembolso se dedica a tecnología productiva en unas categorías que hasta hace poco tenían un peso reducido dentro de su negocio local.
La empresa sitúa la cerveza 0,0 en torno al 3% del mercado cervecero argentino y sostiene que esa cuota se ha triplicado desde 2024. Esa estimación procede de cálculos internos de la propia compañía. En una de sus marcas, Corona, Quilmes asegura que una de cada 10 unidades vendidas en Argentina ya corresponde a la versión sin alcohol.
Gonzalo Fagioli, vicepresidente de Asuntos Corporativos, Legales y Compliance de Quilmes, afirmó durante una visita a la planta que la inversión responde a cambios en los hábitos de consumo y a la necesidad de ampliar la oferta para momentos en los que parte del público opta por no beber alcohol. La empresa interpreta que el consumidor empuja una adaptación de la cartera de marcas y formatos.
Fagioli sostiene que el comprador de cerveza 0,0 suele ser también consumidor de cerveza convencional y que esta categoría entra en ocasiones en las que antes la cerveza no estaba presente. Quilmes añade que el 85% de quienes consumen cerveza sin alcohol también toma cerveza tradicional. Con esa lectura, la firma considera que la expansión del 0,0 no sustituye de forma directa al negocio clásico, sino que añade nuevas ocasiones de consumo. También cifra en el 68% el peso de la cerveza dentro de las alternativas sin alcohol que ofrecen marcas asociadas al consumo de bebidas con alcohol.
Parte de la apuesta se apoya en la instalación en Zárate, en 2024, de una desalcoholizadora. Allí se elaboran Quilmes 0.0, Corona Cero y Stella Artois 0.0 mediante un sistema de destilación a baja presión combinado con levaduras inteligentes, con el que la compañía busca retirar el alcohol sin alterar el perfil del producto. En los lineales argentinos, estas referencias se mueven en precios parecidos a los de la cerveza premium convencional: una lata de Quilmes 0.0 de 473 mililitros ronda los 2.400 pesos argentinos, una botella de Stella Artois 0.0 de 330 mililitros se vende en torno a 2.100 pesos y un paquete de seis botellas de Corona Cero de 330 mililitros alcanza unos 16.900 pesos, cerca de 2.800 por unidad.
La inversión en Zárate no se limita al 0,0. Quilmes ha reforzado también su oferta sin gluten, una categoría que, según la compañía, solo pudo desarrollarse a escala local después de los cambios introducidos en el Código Alimentario Argentino. Su primera referencia fue Michelob Ultra, una cerveza sin gluten y baja en carbohidratos que comenzó a producirse en Tucumán y que en 2026 pasó también a elaborarse en Zárate. Después se incorporó Stella Artois Pure Gold, la segunda etiqueta libre de gluten del grupo en el país.
A esa línea se suma ahora una categoría nueva para la cervecera en Argentina: las cervezas dulces. En las últimas semanas, Quilmes lanzó Brahma FT, una variedad con limón y pomelo, con un precio de unos 2.129 pesos por lata de 473 mililitros, y empezó a producir en el país Flying Fish, una marca nacida en Sudáfrica que mezcla cerveza con zumo de limón y que se vende en torno a 2.900 pesos por lata del mismo tamaño.
La planta de Zárate es el centro de esta estrategia industrial. Inaugurada en 1992 y situada a menos de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, cuenta con ocho líneas de producción y una capacidad anual de 6 millones de hectolitros. La empresa afirma que de estas instalaciones sale el 37% del volumen cervecero de Argentina y cerca del 50% de sus exportaciones. Allí se elaboran, además, versiones locales de marcas internacionales del grupo como Corona, Stella Artois, Budweiser y Michelob Ultra.
Desde enero de 2026, Quilmes funciona además como centro regional de AB InBev para Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia. La dimensión de la matriz ayuda a medir el alcance de la operación. Según BarthHaas, AB InBev fue en 2025 el mayor grupo cervecero del mundo por volumen, con 484,19 millones de hectolitros de cerveza. En sus resultados corporativos, la multinacional informó ese mismo año de 561,1 millones de hectolitros en volumen total de bebidas y de ingresos por 59.300 millones de dólares.
La operación argentina de Quilmes, fundada en 1890, mantiene una cadena que va desde la semilla hasta la cerveza terminada. La compañía trabaja con más de 1.100 productores agropecuarios, dispone de dos malterías y gestiona unas 260.000 hectáreas de cebada sobre un total nacional de 1,2 millones. Según la empresa, su actividad agroexportadora generó 305 millones de dólares en exportaciones en 2025, sobre todo de cebada y malta, con Brasil y Colombia entre los destinos. La firma añade que una de cada cuatro cervezas que AB InBev produce en el mundo utiliza cebada cultivada en la provincia de Buenos Aires.