La UE limita su sello ecológico en productos importados con normas solo equivalentes
Solo podrán usar el sello comunitario si cumplen controles extra sobre suelo, bienestar animal y transformación
miércoles 21 de octubre de 2026

El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo cerraron este martes, 20 de octubre, un acuerdo provisional para modificar las reglas sobre producción, etiquetado, certificación y comercio de productos ecológicos en la UE. El pacto, negociado por la presidencia irlandesa del Consejo y la Eurocámara, busca simplificar la aplicación de la norma actual, reducir cargas administrativas y dar más seguridad jurídica a las importaciones, sin rebajar las exigencias del sistema europeo.
El cambio afecta a dos frentes. Por un lado, introduce alivios para pequeños operadores dentro de la UE. Por otro, aclara en qué condiciones podrán seguir entrando y etiquetándose como ecológicos los productos llegados de terceros países cuyos estándares están reconocidos como equivalentes a los europeos.
En el caso de los pequeños operadores, el acuerdo eleva el umbral de facturación anual para quedar exentos de certificación cuando venden productos ecológicos no envasados directamente al consumidor. Ese límite pasa de 20.000 a 40.000 euros al año, calculados como media anual de los cinco ejercicios anteriores. También sube el tope de volumen anual de ventas, de 5.000 a 10.000 kilos. Además, Consejo y Parlamento han acordado ampliar esa exención, con condiciones, a pequeños comercios por internet que vendan productos ecológicos ya envasados.
La parte más sensible para el comercio exterior está en el uso del logotipo ecológico de la UE. Los productos importados desde países no comunitarios cuyas normas de producción ecológica se consideran equivalentes a las europeas podrán seguir comercializándose con menciones como “ecológico” y mantener el logotipo del país de origen. Sin embargo, para usar también el sello ecológico de la UE tendrán que cumplir requisitos adicionales de producción y control que van más allá de esa equivalencia. Entre ellos figuran aspectos ligados a la vida del suelo, el bienestar animal y los métodos de transformación.
El acuerdo amplía hasta el 31 de diciembre de 2036 el reconocimiento de equivalencia de 11 países no pertenecientes a la UE. Entre ellos están Argentina, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Ese reconocimiento iba a expirar el próximo 31 de diciembre, por lo que la prórroga pretende evitar interrupciones en el comercio internacional y dar previsibilidad a importadores y exportadores.
Consejo y Parlamento también han retirado una propuesta de la Comisión Europea que habría permitido usar el logotipo ecológico de la UE en productos con menos de un 5% de ingredientes procedentes de países no comunitarios que no cumplieran esos criterios adicionales. Con el texto pactado, esa posibilidad desaparece.
El acuerdo incluye además flexibilidad temporal para el uso de piensos proteicos no ecológicos en aves de corral y cerdos, así como para juveniles de acuicultura. Esas excepciones se eliminarán de forma gradual. Para facilitar la transición, los productos ya etiquetados con arreglo a la norma actual podrán seguir vendiéndose hasta agotar existencias.
Martin Heydon, ministro irlandés de Agricultura, Alimentación y Marina, sostuvo que el resultado beneficia a agricultores, consumidores y al sector agroalimentario, y que refleja el compromiso de la presidencia irlandesa con una agricultura más sostenible y con un marco que permita al sector ecológico seguir desarrollándose en la Unión.
La revisión responde también a un problema jurídico abierto por una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE del 4 de octubre de 2024, que estableció que los productos importados reconocidos por equivalencia no pueden utilizar el logotipo ecológico comunitario. El nuevo texto trata de ordenar esa situación y de fijar una vía clara para las importaciones sin poner en cuestión la fiabilidad del sello europeo.
Para el sector de las bebidas, el cambio puede tener efectos directos en vinos, cervezas y destilados ecológicos procedentes de terceros países. Esos productos podrán seguir entrando en el mercado comunitario bajo regímenes de equivalencia, pero el uso del logotipo de la UE quedará ligado a condiciones extra. Eso puede influir en el etiquetado, la certificación y la planificación comercial de bodegas, cerveceras y destilerías que venden en Europa.
La Comisión Europea cifra en un 79% el aumento de la superficie agraria ecológica en la UE, que ha pasado de 9,5 millones a 16,9 millones de hectáreas. También recuerda que el logotipo ecológico comunitario es la etiqueta alimentaria más conocida de Europa. El marco vigente para la producción ecológica está recogido en el reglamento 2018/848, en vigor desde enero de 2022.
El acuerdo alcanzado este martes, 20 de octubre, aún debe recibir el visto bueno formal del Consejo y del Parlamento Europeo. Después pasará por la revisión jurídico-lingüística previa a su aprobación definitiva. Las instituciones europeas quieren completar ese proceso antes de que termine 2026, para que la nueva norma entre en vigor sin vacío legal en las importaciones ecológicas.