Vinhos Verdes crea una herramienta con inteligencia artificial para revisar etiquetas de vino antes de certificarlas
La plataforma busca detectar fallos previos para recortar hasta un 80% el plazo medio de respuesta
martes 20 de octubre de 2026

La región portuguesa de Vinhos Verdes ha puesto en marcha un proyecto de inteligencia artificial para revisar etiquetas de vino antes de su validación oficial y reducir errores en un trámite que afecta a cada botella certificada. La iniciativa, llamada SMARTLabel, reúne a la EVAG-Centro de Estudios de la Región de los Vinhos Verdes/Quinta Campos do Lima, a la Comisión de Viticultura de la Región de los Vinhos Verdes (CVRVV) y al centro tecnológico INESC TEC.
El desarrollo comenzó en enero de 2026 y el objetivo es que, antes de finales de 2027, la plataforma pueda leer una etiqueta, reconocer las menciones obligatorias y señalar qué información falta o qué parte aparece de forma incorrecta. La idea es que el productor detecte los fallos antes de presentar la etiqueta a la entidad certificadora, lo que puede acortar un proceso que las entidades participantes describen como lento y con una carga técnica alta.
INESC TEC se ocupa del desarrollo de los algoritmos de análisis de imagen. La CVRVV aporta conocimiento del proceso de revisión y etiquetas reales de la región, necesarias para entrenar y ajustar el sistema. La coordinación general recae en la EVAG. El proyecto recibe cofinanciación de la Unión Europea a través del programa NORTE 2030-FEDER.
Las entidades implicadas sitúan una de las metas principales en el tiempo de respuesta. La plataforma aspira a reducir hasta un 80% el plazo medio de contestación a los productores. Ese recorte tendría efecto también en las bodegas que venden fuera de Portugal, porque la aprobación de la etiqueta forma parte de la salida comercial del vino y puede condicionar la puesta en el mercado y la exportación.
Pedro Carvalho, responsable del proyecto en INESC TEC y profesor de la Universidad de Oporto, afirma que los algoritmos de análisis de imagen y la inteligencia artificial en desarrollo buscan ayudar a la CVRVV en su función, agilizar procesos y reducir la carga de trabajo de sus peritos. A su juicio, eso puede traducirse en un mejor servicio para los asociados de la comisión y en una transferencia al mercado del conocimiento generado en la investigación.
Dora Simões, presidenta de la CVRVV, sostiene que la iniciativa puede mejorar el proceso de certificación en una fase por la que pasa cada botella de Vinho Verde certificada. Simões recuerda que el número de referencias de vino ha ido a más y que también ha aumentado la cantidad de etiquetas remitidas para aprobación en la región. La comisión aprueba más de 7.000 etiquetas al año, una cifra que da una idea del volumen administrativo que soporta el sistema.
La automatización de esta revisión previa puede tener consecuencias más allá del caso concreto de Vinhos Verdes. En el sector de bebidas, la tramitación de etiquetas concentra buena parte del control normativo, sobre todo cuando hay ventas entre mercados o cambios frecuentes de surtido. Si la comprobación inicial de errores se acelera, bodegas y otras empresas podrían recortar retrasos y algunos costes ligados al lanzamiento comercial y a la exportación, aunque el efecto final dependerá de cómo se implante la herramienta y del grado de uso que tenga entre los productores.
El proyecto se centra en la lectura de imágenes y en la identificación de elementos obligatorios, una tarea útil en un momento en el que conviven más referencias, formatos y versiones de etiquetado. La herramienta no sustituye la validación de la entidad certificadora, pero sí pretende filtrar los fallos más comunes antes de esa fase y orientar al productor sobre lo que debe corregir.
La CVRVV mantiene ya una página específica para seguir la evolución de SMARTLabel, mientras el trabajo técnico continúa durante 2026 y 2027 con la intención de llevar la plataforma a una fase operativa al final de ese periodo.