Cuatro locales muestran cómo cambia el ocio para tomar algo en Madrid

Cada propuesta ocupa un momento distinto del día, del aperitivo al cóctel tras la cena

jueves 5 de noviembre de 2026

Compártelo

Leído › 79 veces

Cuatro locales muestran cómo cambia el ocio para tomar algo en Madrid

Este miércoles, 4 de noviembre, Zuma Madrid, Makáá Rooftop, Hard Rock Hotel Madrid y La Barra de Ultramarines dieron a conocer cuatro propuestas distintas para tomar algo en la capital. La selección reúne formatos muy diferentes: una barra ligada a la cena y la música, una azotea con vistas al centro, el lobby de un hotel con programación propia y un espacio centrado en el aperitivo madrileño.

La coincidencia entre los cuatro nombres no está tanto en la carta como en el momento de consumo. Cada uno busca un tramo distinto del día y un tipo de reunión diferente. Zuma Madrid vincula la copa a la noche y al servicio de cena; Makáá Rooftop se apoya en la tarde y el atardecer; Hard Rock Hotel Madrid convierte su vestíbulo en punto de encuentro con actividades abiertas también a quien no se aloja allí; y La Barra de Ultramarines recupera la secuencia más clásica de vermut, picoteo y sobremesa.

En el caso de Zuma Madrid, la propuesta combina coctelería, gastronomía y música. El establecimiento sitúa su bar como lugar de encuentro tanto para iniciar la velada como para alargarla tras la cena. A esa oferta suma sesiones de DJ cada noche durante el servicio y, los fines de semana, actuaciones de percusión en directo. La fórmula encaja con una parte de la restauración madrileña que busca extender la experiencia más allá de la mesa, con locales donde la copa forma parte del recorrido completo de la noche.

Makáá Rooftop centra su propuesta en la azotea del Hotel Thompson, en la Plaza del Carmen. Allí, el Reposado Bar reúne referencias conocidas, como el mojito y la margarita, junto a mezclas de la casa como Padroni, Mamma Mia y Último Bocado. El espacio añade opciones sin alcohol y sitúa las vistas sobre el centro de Madrid como uno de sus principales atractivos. En este caso, el consumo se asocia menos a la cena y más a la tarde, con un planteamiento pensado para tomar algo mientras cambia la luz sobre la ciudad.

La ubicación no es un detalle menor en esta selección. Dos de los cuatro locales, Makáá Rooftop y La Barra de Ultramarines, comparten la Plaza del Carmen, una zona del centro donde se concentran hoteles, terrazas y barras de paso. Esa cercanía permite leer ambas propuestas como dos formas distintas de ocupar el mismo entorno: una desde la azotea y otra a pie de calle, con ritmos y cartas muy diferentes.

Hard Rock Hotel Madrid traslada el foco al lobby del hotel. La dirección del establecimiento afirma que no es necesario alojarse para acceder al espacio, pensado para encuentros después del trabajo, reuniones improvisadas con amigos o tardes con música en directo. La programación incluye cócteles, propuestas para picar, conciertos en vivo, retransmisiones de partidos de fútbol y otras actividades. La apuesta responde a una tendencia cada vez más visible en la hotelería urbana: abrir zonas comunes al público local y convertir el vestíbulo en un espacio de ocio por sí mismo, no solo en un área de paso para huéspedes.

La Barra de Ultramarines, también en la Plaza del Carmen, gira hacia un modelo más próximo al aperitivo tradicional. El local pone el acento en el vermut casero, los vinos españoles y las sangrías, con una carta de acompañamiento basada en productos reconocibles de barra. Entre ellos figuran las gildas, las croquetas de jamón, los boquerones en vinagre y las anchoas sobre brioche. Sus responsables presentan el espacio como una revisión del bar madrileño de siempre, con una puesta al día en la estética y en la manera de presentar la oferta.

Más allá de las diferencias entre unas y otras propuestas, el conjunto dibuja una imagen bastante precisa de cómo se reparte parte del ocio gastronómico madrileño. La copa ya no aparece solo como un consumo aislado, sino como algo unido a la música, a la vista panorámica, a la programación de un hotel o al aperitivo largo. En esa variedad, la noche de restaurante, la terraza elevada, el lobby activo y la barra castiza ocupan lugares distintos y buscan públicos también distintos, desde quien quiere enlazar cena y cóctel hasta quien prefiere empezar con un vermut y seguir con unas gildas o unas anchoas sobre brioche.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 79 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies